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Bienvenidos al tercer milenio
diciembre de 2000
Sentada frente a mi Mac, con la idea de regalarles
un pensamiento reflexivo a finales de un año de muchas
experiencias en lo personal, de muchas pruebas, alegrías
y tristezas, desencantos y sueños.. me invadió
la frase: “ y completamente conscientes”; conscientes...
que palabra extensa, casi filosófica en medio de
las frivolidades, la comida light, los hombres insulsos
huidizos de compromisos y ajenos a la utopia.
Conciencia... que palabra voluptuosa
en tiempos de anorexia física y mental, Conciencia...
que estrepitosa, que tan fuera de moda.
Transitamos los últimos días
del año, de la década, del siglo... del
milenio!!
Mis queridos amigos, estamos parados en
el umbral de lo que podría ser un nuevo amanecer
de la conciencia. Pero nos negamos a hacernos cargo de nuestra
responsabilidad de SER HUMANOS.
¿Perciben esta posibilidad?
¿Aceptan este desafio?
¿Cuál es nuestro presente?
¿cuál es nuestro hoy?
Estamos inmersos en el siglo de la comunicación,
ahora mismo nos conectamos a través de un escrito
que no quedó olvidado en un cuaderno o en la
memoria de mi Mac... estamos unidos, en este instante
por un producto netamente humano: la comunicación
virtual.
¿Qué paradoja verdad?
nos comunicamos a través de un espacio, utilizando
tecnología apropiada, pero estamos ajenos...
los unos de los otros. Extraños. No los conozco
(aunque quisiera hacerlo), no me conocen. Esta es, entonces,
una comunicación a destiempo.
Hablamos con gentes que no entendemos,
nos hallamos vulnerables a la mentira y al engaño...
a la desilusión.
Los que recién entran al mundo
virtual se fascinan por la magia de la inmediates, el
facilismo, la variedad. Trasladan sus experiencias de
convivencia real al plano virtual... y sufren. Es que
la marea de internet tiene otra lógica... no
se puede entrar al mar respirando con los pulmones.
Encontramos amistades sinceras que pueden
saltar más allá de la pantalla, pero también
somos susceptibles de caer en la vorágine de
la superficialidad.
Es verdad que a nuestros amigos o conocidos
les decimos cosas por ICQ o por e-mail que no nos animamos
o nos da pudor decirles personalmente. No reniego de
la virtualidad, me parece un invento magnífico,
una posibilidad de abrirnos al mundo, de decir lo que
pensamos, lo que sentimos a quien quiera oirnos, sin
necesidad de depender de algún personaje renegado
o frustrado que nos de la posibilidad de publicar algún
libro o escrito.
Tengamos talento, o no... la red nos
cobija a todos: sin diferencia de edades, sexo, cultura,
genio, sentimientos....
Sin embargo, y por esto de las leyes
de analogía, los factores decisivos que nos frenan
a la hora de alcanzar el anhelo de expresarnos con libertad
son: la situación económica ajustada y
la necesidad de poseer alfabetización tecnológica.
La voz se ha expandido... pero aun tiene
limitaciones, siempre hay excluidos, silenciados, marginados.
Cómo pueden pensar en internet los niños
que se mueren de hambre, o trabajando en condiciones
de esclavitud; los analfabetos; los sujetos que se vieron
expulsados del sistema laboral y se encontraron cosificados
al convertirse en cifras en un cuadro estadístico
ministerial; los que alcanzaron la educación
mínima... pero no les alcanza; los que ni siquiera
tuvieron esa posibilidad. Esos seres que por las leyes
darwinianas han quedado silenciados al olvido universal,
aquellos que sobrevivirán entre los muchos, quizás
con el recuerdo de unos pocos.
No, la comunicación virtual,
no es un bien común... pero es un medio que progresivamente
expande los horizontes posibles y nos acerca el mundo
en un proceso inmediato.
Comunicar. Comunicarse.
Vender. Venderse
Tejer ideas. Esperar.
Sufrir decepciones. Recomponerse
Anhelar utopias.
Luchar contra el monopolio
del pensamiento cortoplacista,
del ideal pragmático,
del ser en tanto tener,
del existir en una tarjeta de crédito,
del poseernos en un auto importado,
de sobrevivir a través de un cuerpo herido por
el hambre.
Comunicar. Comunicarse
Ejercer el acto de la voluntad
que es la expresión de una libertad
implícita que justifica el accionar autónomo.
Heteronomias... autonomías
esclavitud de pensamiento marketinado,
liberación de las dependencias mentales.
Nirvana.
En este instante de balance, todo cuenta.
Cada uno podría hacerlo individualmente, en la
soledad de su conciencia, son momentos de reflexión,
de mirarse a si mismo en un gesto de autocrítica.
Lo que diferencia al hombre del animal
es, justamente, su capacidad de volver la conciencia
hacia sí mismo. La autoconciencia , queridos
amigos es un bien, exclusivamente humano.
Caramba!!!
¿¿Somos todos los hombres
y mujeres HUMANOS??? eso es algo que deberíamos
sentarnos a meditar, no escarbando el campo del vecino,
sino buceando en nuestro propio interior... uno sabe
mejor que nadie quien ES ... ser auténticos es
vernos en nuestra realidad, sin mascaras ni escusas.
Sin balance no hay proyectos posibles.
La ideación debe partir de una inmediatez para
que sea materializada en un futuro; sino deviene en
sueño y como tal, lo asaltan las naturalezas
de ambulante, somñoliento y poco práctico.
Soñar!!! dejase invadir por lo
posible. Y luego intentar cristalizarlo en acciones.
Placer de proyectar, ilusión
de vivir una vida feliz.
¿Pero que es la felicidad después
de todo? qué es lo que les haría felices,
si lo poseyeran?
Todo lo material, se desvanece, se evapora,
se corrompe, se consume, se destruye.
Todo lo afectivo es errático,
fluctuante, ambivalente. Amor, odio... pasión
y dolor acontece una a través de la otra.
Todo lo especulativo fracasa, todo lo
corporal se agota... hay una sola acción que
permanece inmutable en medio del devenir: la conciencia
en el otro, no como posesión afectiva, material
o intelectual... la conciencia en el otro como unión
humana, como sublimación de los instintos de
conservación. No como proyección egoísta,
sino como pura dación.
Ser, para que un otro sobreviva, accionar
para permitirle al otro que sea.
“Esa confianza ejemplar
esa búsqueda del renacer,
ese empeño desmesurado:
fundar una ciudad perdida
comenzar un futuro
inventarnos esto que es lo nuestro de hoy.”
(“Lección”, del libro
“poemas fundamentales” de Ángel Nuñez)
Compartir una danza fundacional...
madre de sueños,
de afectos sin rostros,
de manos en actitud de ofrecer.
Poder renacer en humanidad,
luego de morir como animal.
Abandonar las garras por jazmines,
los odios por regocijos.
El futuro es HOY,
la responsabilidad
es NUESTRA
No nos perdamos.
¡¡Felices fiestas!! en unión
y con conciencia
Gracias por existir y permitirme Ser.
SoLCiTo (WebMistress)
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