Flor y fruto
De: Rogelio Díaz Costa

 

-¡Quiero vivir! – dijiste- ¡a mi manera!
Hoy estás imitando la alegría de otros
Y huyendo vas de la alegría tuya.

-¡Salvate! – dijiste- y me negaste el agua
Hoy te enfurece ver la planta seca
Y no quieres creer que no retoñe.

-¡Estás viejo! – dijiste – y quemaste el árbol
hoy quieres que las cenizas tengan flores
y que el humo se convierta en fruto.

-¡Quiero la juventud! – dijiste - ¡me voy con ella!
Hoy te marchitas en noctámbulos refugios
Sin esa juventud que lucha y canta.

¿Valía la pena imitar? ¿No ser auténtica?
¿Negar el agua y quemar el tronco?
Las cenizas, querida, no dan flores
Y el humo, adorada, no da frutos.

Porque eres joven, mi bien, no necesitas
Colgarte del hastío de los otros.
Entierra las cenizas, sopla el humo
Y te verás como eres: flor y fruto.