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Revista digital de cultura y humanidades dirigida por Cintia Vanesa Días

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Fernando Pessoa
José Vasconcelo

 

Contador desde 15.03.01

Desde julio 2004

 

 



 

José Francisco de San Martín
Prócer argentino, libertador de la Argentina, Chile y Perú.

“San Martín, grande y sereno, alto y de tez obscura; de soberanos, penetrantes ojos; de selvoso y negrísimo cabello; la nariz prominente y aguileña; los labios finos, llenos siempre de enérgicas y vívidas palabras; y en su levita azul con charreteras y pantalones de galón de oro, militar imperante, austero y culto, de tan visibles dotes, que con oírle hablar aparecía su superioridad considerable entre, sus contemporáneos, y tan tierno y profundo en sus afectos, que, de ver tan grande hombre, se consolaban los demás de serlo. (…)Triunfó sin obstáculo, por el imperio de lo real aquel hombre que se hacía el desayuno por sus propias manos, se sentaba al lado del trabajador, veía porque herrasen la mula con piedad, daba audiencia a las muchas gentes que a verle venían en la cocina - entre puchero y el cigarro negro -, dormía al aire, en un cuero tendido.” (fragmentos de la semblanza trazada por José Martí)

 

Nació el 25 de febrero de 1778 en el pueblo de Yapeyú, situado a orillas del río Uruguay, dentro del Virreinato del Río de la Plata. Su padre, don Juan de San Marín, había nacido en España y se desempeñaba como teniente gobernador del departamento. Su madre, doña Gregoria Matorras, era sobrina de un conquistador del Chaco. Cuando contaba 16 años José viaja a España con su familia.

Ingresa al Seminario de Nobles de Madrid y en 1789 comienza su carrera militar en el regimiento de Murcia. Lucha en la campaña de África combatiendo en Melilla y Orán. En 1797 es ascendido a subteniente por sus acciones frente a los franceses en los Pirineos.

En Cádiz se vincula con el grupo de americanos que conspiraba en favor de la independencia Hispanoamericana. En 1811 renuncia al ejército español y viaja a Londres donde entra en relación con los venezolanos Luis López Méndez y Andrés Bello, el mexicano Servando Teresa Mier, los argentinos Carlos Alvear y Matías Zapiola. Estos le acompañan en su regreso embarcandose desde Inglaterra hacia la tierra que lo vio nacer.

El 9 de marzo de 1812, José arriba a Buenos Aires con el propósito de servir a su país en la guerra por la independencia.

Le fue reconocido el grado de teniente coronel y el Triunvirato le encomendó la creación de un escuadrón, que luego fue el célebre regimiento de Granaderos a Caballo. Crea una sociedad secreta que se denominó la Logia de Lautaro para: "trabajar con sistema y plan en la independencia de la América y su felicidad". Sus miembros principales, además de San Martín eran: Alvear, Zapiola, Bernardo Monteagudo, Juan Martín de Pueyrredón.

El 12 de septiembre de 1812 contrae matrimonio con María de los Remedios de Escalada, perteneciente a una familia distinguida. En octubre de ese mismo año, llega la noticia de la victoria del ejército de Belgrano en Tucumán, y se produce en Buenos Aires un movimiento preparado por la Logia con el objeto de imponer a sus candidatos en el Triunvirato. Se nombra el Segundo Triunvirato constituido por: Juan José Paso, Nicolás Rodríguez Peña y Antonio Álvarez Jonte. Las primeras decisiones del Triunvirato son las de reforzar el ejército y mandar una expedición para que ponga sitio a Montevideo, ocupada por los realistas.

En enero de 1813 José Rondeau estrecha el sitio de Montevideo mientras en Buenos Aires, el domingo 31 de enero se reúne la Asamblea General Constituyente, conocida en la historia con el nombre de Asamblea del año 13. Se deciden reformas como: El nombre del rey de España desaparece de los documentos públicos; la Asamblea se declara soberana; se eliminan los escudos de armas y los títulos de nobleza; Se aprueban los colores de la bandera de Belgrano, el escudo nacional, el himno; se elimina la Inquisición. El Triunvirato ordena a San Martín la protección de las costas del Paraná ante el desembarco de los realistas.

En el combate de San Lorenzo (3 de Febrero de 1813), trabado cerca del monasterio de este nombre, situado en la orilla izquierda del Paraná, el caballo de San Martín fue derribado trabando una de sus piernas. El granadero Baigorria traspasa con una lanza a un soldado español que intentaba herir a San Martín. El soldado Juan Bautista Cabral echa pie a tierra y levanta el caballo permitiendo a su jefe incorporarse, entonces es herido de muerte. A las pocas horas del combate, ya conociendo el resultado, pronunció las famosas palabras: "¡Muero contento! ¡Hemos batido al enemigo!"

La victoria había sido obtenida en pocos minutos. Los realistas escaparon por la barranca abandonando sus armas, cañones y estandartes.

Adjuntamos la marcha alusiva al suceso, con letra de Carlos J. Benielli y música de Cayetano A. Silva, la marcha de San Lorenzo es una de las canciones más queridas y populares entre grandes y chicos.

San Lorenzo
(marcha)


Febo asoma; ya sus rayos
iluminan el histórico convento;
tras los muros, sordo ruido,
oír se deja de corceles y de acero.
Son las huestes que prepara
San Martín para luchar en San Lorenzo;
el clarín estridente sonó
y la voz del gran jefe
a la carga ordenó.
Avanza el enemigo
a paso redoblado,
al viento desplegado
su rojo pabellón.
Y nuestros granaderos,
aliados de la gloria,
inscriben en la historia
su página mejor.
Cabral, soldado heroico,
cubriéndose de gloria,
cual precio a la victoria,
su vida rinde, haciéndose inmortal;
y allí, salvó su arrojo
la libertad naciente
de medio continente,
¡Honor, honor al gran Cabral!

 

Poco tiempo después se sabía del triunfo del General Belgrano frente a los realistas en la batalla de Salta. Nombrado jefe del Ejército del Norte, propugnó su plan de libertar a Chile y utilizar la vía del Pacífico para llegar al Perú, base del poder realista.

Don José, como señala Ballesteros y Beretta: “Era sobrio, metódico, paciente, sereno, lleno de calma y ecuanimidad. La austeridad, la nobleza de intenciones, la pureza de los principios, el desinterés, la abnegación, y otras mil más pequeñas cualidades completan la figura eminente de este caudillo de la Revolución americana. Organizador por excelencia, no descuida los detalles, siquiera los más pequeños; minucioso y precavido, fraguaba los proyectos lentamente, preparaba los medios con tenacidad y sin desmayo, y preveía los efectos a larga fecha” (Historia de España – Salvat Editores).

Nombrado Coronel Mayor, en premio a la batalla, San Martín es destinado al mando del ejército del Alto Perú. Es una tarea titánica; el país es vastísimo; el ejército todavía pequeño e inconexo, un tanto indisciplinado; las comunicaciones difíciles, cuando no imposibles.

Ante la evidencia de que la ruta del Alto Perú es impracticable, San Martín concibe la idea de atravesar la Cordillera de los Andes, libertar a Chile e invadir el Perú por vía marítima. No se trata ya de emancipar a una sola nación, sino a todo el continente.

Es preciso adoptar tácticas nuevas, distintas y más vastas. San Martín escribe a su amigo, Nicolás Rodríguez Peña: “La patria no hará camino por este lado del Norte, como no sea en una guerra puramente defensiva. Ya le he dicho a usted mi secreto. Un ejército pequeño y bien disciplinado en Mendoza para pasar a Chile y acabar allí con los godos, apoyando un gobierno de amigos sólidos para acabar con la anarquía que en todo el país reina. Aliando las fuerzas pasaremos por el mar a tomar Lima. Ese es el camino y no este que ahora se sigue, mi amigo. Convénzase usted de que, hasta que no estemos sobre Lima, la guerra no acabará”. (Tucumán, 12 de Abril de 1814).

La situación del país es verdaderamente crítica. Nombrado Gobernador intendente de la provincia de Cuyo (agosto de 1814), se instala San Martín en Mendoza, donde empieza a reunir a los llaneros, al objeto de formar ese ejército autóctono de liberación con el que sueña. Mejora la administración civil de la provincia, se hace querer de cuantos le rodean; la gentes del llano, al conjuro de su influencia, aportan a la causa de la libertad hombres, ganados y tesoros. ¿Es posible que, ni aun con todo esto, llegue a realizarse esa loca empresa de cruzar los Andes? Los políticos de Buenos Aires -para variar- se asustan o escandalizan ante la magnitud de la tarea. Cuando Alvear destituye a San Martín de su cargo de Gobernador, el Cabildo y su pueblo se niegan resueltamente a recibir al substituto y San Martín es confirmado en su cargo.

A pesar de las opiniones contrarias organizó el Ejército de los Andes, con el que cruzó la cordillera en una operación que le permitió dar una victoriosa batalla en la cuesta de Chacabuco (1817). Ocupó seguidamente la capital, donde rechazó el cargo de director supremo de Chile. En 1818 venció a los realistas en Maipú, consolidando la libertad de Chile. El gobierno de Buenos Aires lo llamó para que participara con su ejército en la guerra civil que se había encendido en el litoral argentino, pero prefirió desobedecer esta orden y en 1820 desembarcó con una expedición en la costa del Perú. Después de casi un año de movimientos tácticos ocupó Lima y el 28 de julio de 1821 proclamó la independencia del Perú, cuyo gobierno ocupó con el cargo de Protector. En julio de 1822 celebró en Guayaquil su entrevista con Bolívar, en la cual se trató la situación de América. Después regresó a Lima, donde declinó el mando. Retirado a la vida privada, regresó a Buenos Aires y en 1824 se embarcó para Europa. Regresó en el año 1829, pero no quiso desembarcar por no tomar parte en las luchas civiles que desgarraban a su país. De vuelta en Europa se estableció definitivamente en la ciudad puerto francesa de Boulogne-sur-Mer. Donde falleció el 17 de agosto de 1850 a las 3 de la tarde.

Breve croquis de los acontecimientos que hicieron de San Martín el “Libertador de América”

1812

San Martín recién llegado de España se presenta ante el Primer Triunvirato, ofrece sus servicios en favor de la independencia y es autorizado a formar el Cuerpo de Granaderos a Caballo.

1813

San Martín a cargo de la protección de las costas del río Paraná, se enfrenta con las tropas españolas en el combate de San Lorenzo, obteniendo así su primer triunfo. En esa oportunidad, el sargento Juan Bautista Cabral, salva la vida del general San Martín perdiendo la propia.

1814

San Martín reemplazó al general Manuel Belgrano en la jefatura del Ejército del Norte.

En agosto de este año es nombrado gobernador intendente de Cuyo por expreso pedido suyo a fin de lograr lo que él llamaba su secreto: " ...un ejército pequeño y bien disciplinado para pasar a Chile y acabar allí con los godos... aliando las fuerzas, pasaremos al mar a tomar Lima, ese es el camino "

Todo Cuyo participó en la concreción de los planes de San Martín. Además contó con grandes colaboradores entre los que se cuentan Fray Luis Beltrán, encargado de la fabricación de armas en el Plumerillo y el ingeniero José Alvarez Condarco cuya tarea consistía entre otras, en trazar los planos de la Cordillera de Los Andes.

1816

San Martín escribe a Tomás Godoy Cruz, diputado por Mendoza en el Congreso de Tucumán... "¿hasta cuándo esperamos para declarar nuestra Independencia?

1817

La Nuestra Señora del Carmen de Cuyo es proclamada por San Martín como Protectora del Ejército de los Andes.

El 24 de enero de 1817, San Martín se dispone a iniciar la gran epopeya, el cruce de Los Andes. Y tras lo cual pone en práctica su estrategia: simular un ataque frontal para atacar por los costados y encerrar a los españoles por la retaguardia evitándoles la retirada, obtiene así el primer triunfo en tierra chilena: la batalla de Chacabuco.

1818

El 19 de marzo de este año El ejército libertador es derrotado por los realistas en la batalla de Cancha Rayada.

"Los señores jefes del ejército deben estar persuadidos de que esta batalla va a decidir la suerte de toda América... Yo estoy seguro de la victoria..." decía San Martín en franca alusión a la próxima batalla de Maipú, la cual efectivamente fue un notable triunfo que consolidó la independencia de Chile.

1820

El 20 de agosto de 1820, San Martín parte del puerto de Valparaíso como general en jefe del Ejército Libertador del Perú.

Instalado en su campamento de Huaura , se propone no dar batallas decisivas sino debilitar poco a poco a los españoles... "Quiero que Lima caiga en mis manos como una espiga madura..."

1821

Finalmente los españoles debilitados se repliegan, dando lugar a que el 28 de julio de 1821, se proclame la independencia del Perú y San Martín sea nombrado Protector del Perú. Luego crearía la bandera y El escudo de ese país.

1822

José de San Martín y Simón Bolívar sostienen reuniones secretas los días 26 y 27 de junio en Guayaquil, al cabo de las cuales San Martín decide apartarse y dejar en manos del militar venezolano la consolidación de la Independencia de América del Sur.

San Martín regresa a Perú, reúne un Congreso Constituyente y renuncia a su cargo de Protector. Inmediatamente parte hacia Chile.

1824

El 10 de febrero de 1824, San Martín emprende un viaje a Europa en compañía de su hija Mercedes dado que su esposa, Remedios Escalada, había muerto el año anterior.

Habiéndose retirado San Martín, el Regimiento de Granaderos a Caballo, sigue bajo la jefatura de otros militares, entre ellos, Bolívar y Sucre. Finalmente consolidan la independencia de América del Sur el 6 de agosto en Sucre y el 9 de diciembre en Ayacucho.

1826

Llega a Buenos Aires el Regimiento de Granaderos a Caballo tras trece años de intensa lucha por la independencia americana. De los setenta y ocho soldados que llegaron, sólo seis habían cumplido toda la campaña libertadora.

1829

San Martín decide regresar a su patria. Parte bajo el nombre de José Matorras. Sin embargo, no llega a desembarcar pues en Buenos Aires sus compatriotas se hallan encarnizados en una guerra civil que él no comparte en absoluto. Emprende entonces el regreso a Europa y se instala en París, Francia

1850

Falleció en la ciudad puerto francesa de Boulogne-sur-Mer a las tres de la tarde del 17 de agosto

Pensamiento de San Martín

"He mirado a todos los estados americanos en que las fuerzas de mi mundo penetraron, como estados hermanos interesados todos en un santo y mismo fin."

_ "Me considero sobradamente recompensado por haber merecido la apobación por el servicio que he hecho." (José de San Martín, rechazando el ofrecimiento de Brigadier General del ejército de Chile, luego del triunfo de Chacabuco. )

_ "La buena fe del que preside una nación es el principio vital de su prosperidad."

_ "Poner a los pueblos en el ejercicio de sus derechos es es el objeto de la expedición libertadora."

_ "... Tiene maneras distinguidas y cultas y la réplica tan vivaz como el pensamiento. Es valiente, desprendido en cuestiones de dinero, sobrio en el comer y en el beber; quizá esto último lo considere necesario para conservar su salud, especialmente la sobriedad en el beber. Es sencillo, enemigo de la ostentación en el vestir, decididamente retraído, no le tienta la pompa ni el fausto. Aunque un tanto receloso y suspicaz, creo que esta personalidad sobrepasa las circunstancias del tiempo en que le ha tocado actuar y las personalidades con quienes colabora... Confía mucho, según creo, en sus cualidades de estratego como militar y en su sagacidad y fineza en materia de partidos y política..." (De un informe del agente norteamericano Worthington a su gobierno, escrito en Chile en vísperas de la batalla de Maipú en 1818.)

_ "... Es sumamente cortés y sencillo, sin afectación en sus maneras, excesivamente cordial e insinuante y poseído evidentemente de gran bondad de carácter... " (Comentario del marino inglés Basil Hall, que en 1821 conoció a San Martín en el Perú.)

_ "...Me llamó la atención el metal de su voz, notablemente gruesa y varonil. Habla con toda la llaneza de un hombre común. Al ver el modo cómo se considera él mismo, se diría que este hombre no hizo nada de notable en el mundo, porque parece que es el primero en creerlo así."(Comentario de Juan Bautista Alberdi, que visitó a San Martín en su residencia de París en 1843.)

Máximas a su hija Merceditas

La síntesis que manifiesta la integridad moral del General San Martín la constituyen las "MÁXIMAS" que escribiera para su hija Mercedes.

Humanizar el carácter y hacerlo sensible aun con los insectos que no perjudican. Stern ha dicho a una mosca abriéndole la ventana para que saliese: Anda, pobre animal, el mundo es demasiado grande para nosotros dos.

Inspirarla amor a la verdad, y odio a la mentira.

Inspirarla gran confianza y amistad pero uniendo el respeto.

Estimular en Mercedes la caridad con los pobres.

Respeto sobre la propiedad ajena.

Acostumbrarla a guardar un secreto.

Inspirarla sentimientos de indulgencia hacia todas las religiones.

Dulzura con los criados, pobres y viejos.

Que hable poco y lo preciso.

Acostumbrarla a estar formal en la mesa.

Amor al aseo y desprecio al lujo.

Inspirarla amor por la Patria y por la Libertad

 

 

 

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