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Un corredor largo lleno de hojas
secas, que debe ser barrido por una niña. Si
Noemí observa todo lo que le falta y lo lenta
que avanzaba su empresa, le sobreviene el desaliento.
Por lo tanto se concentra en la porción que tiene
a su alcance y así, como una revelación,
se encuentra llegando al final de su tarea.
Imágenes de una
película que vi en mi infancia, no recuerdo su
nombre
sólo el mensaje que logré
interpretar de aquella escena.
Cuando sentimos que las
cosas nos superan, cuando vemos derrumbarse todo el
universo conocido
debemos concentrarnos en las
cosas que están a nuestro alcance.
Con las protestas, dejamos
que nuestra ira se exprese, pero si quedamos atrapados
en el circulo del odio, es probable que nos consumamos
sin ver realizados nuestros anhelos. Para que la impotencia
se transforme en movimiento, es menester que comencemos
a accionar en lo que podemos manejar. El buen trato,
la paciencia, el saber escuchar, la contención,
la sonrisa; nuestra mirada, nuestra boca, nuestro oido
y nuestra caricia, son el territorio exclusivo del si
mismo, nos pertenecen.
La bronca viene de no darnos
cuenta que no somos lo que tenemos. Somos en tanto y
en cuanto existimos como pensamiento y emoción,
como cuerpo y como alma, como acción e intuición.
Si nos dejamos abatir por las inclemencias económicas
es como si estuvieramos gritando : ¡señores
y señoras, no me considero valioso en lo absoluto!
Ahora que no tengo es como si no fuera.
Y esa es la peor elección
de vida, porque nos transforma en sombras, en aquellas
viejas lloronas de las tradiciones antiguas. No justifico
los atropellos, los excesos de poder, las indiferencias
crueles. Simplemente digo: no basta con quejarse.
Yérguete parantapa!
le espetó Krishna a Arjuna -en aquella poesía
épica llamada el Bhagavad Gita- cuando
el principe se había dejado caer en su carro
negándose a la batalla. Aquella metáfora,
acerca de la lucha interior, es la que deberíamos
rescatar en tiempos de iniquidades y desalientos.
Si confundimos nuestro
ser con nuestro bolsillo, y a nuestro vecino con un
enemigo, entonces estaremos perdidos. Nos iremos debilitando,
progresivamente, hasta que sólo queden espectros
de humanidades, agobiadas por sus propios males.
En medio de la oscuridad,
no hay que pelear con las sombras
simplemente
hay que abrir los ojos un tiempo prudencial
animarse
a combatir con los monstruos de la infancia y esperar:
la oscuridad evolucionará en perfiles definidos
y así podremos analizar el camino más
prudente hacia la puerta, sin tropezar con los obstaculos.
¿Cuáles son
nuestros enemigos? la indiferencia, el egoismo, la especulación,
la envidia, la soberbia.
Cuáles son nuestras
armas? La inteligencia y el amor. Inteligencia para
comprender y reflexionar; amor para contener y dar.
No se olviden, amigos,
que lo auténticamente humano es el pensamiento,
su capacidad de trascenderse y autoobservarse.
Cuando nos comportamos
irracionalmente, sin percibir errores, o desconociendo
lo que trasciende a nosotros
estamos abandonando
la humanidad para caminar en cuatro patas. Las opciones
salvajes son siempre dolorosas, y contraproducentes.
Las ideas no se matan!
No se sepultan, no se corrompen, no se degradan. Nadie
tiene el poder de decirnos lo que tenemos que pensar,
o al menos no tendría.
¡Yérguete
parantapa en medio de la nada! y avanza resuelto hacia
tu liberación, enfrenta a tus fantasmas y descubrirás
que son paredes de papel. ¡Yérguete en
medio de la tempestad y arremete decidido hacia el futuro!
Ten el pensamiento claro y el corazón limpio.
No odies, no desprecies, no juzgues.
Las luchas son personales,
el campo de batalla es la propia conciencia, la victoria
será nuestro autoconocimiento. No dejemos que
manipulen lo único que nos pertenece: la libertad
de pensar y sentir!
Las cadenas son más
sutiles ahora. Un esclavo o un prisionero dentro de
su oscura y humillante porción de mundo puede
conservar su deseo de libertad y pensar un destino diferente.
Nadie puede encerrar sus pensamientos, ejemplo encontramos
en Epicteto, uno de los mayores exponentes de la filosofia
estoica, que era esclavo y consiguió su libertad
debido a su conducta. Hoy las cadenas son fuertes, pero
menos visibles. Qué facil que solemos ceder ante
los espejitos de colores de algunos, y qué facil
que entregamos nuestro pensamiento a los deseos de control
de otros. Qué guerreros que somos para algunas
cosas y qué siervos que somos para otras.
No se dejen pensar, no
crean en todo lo que ven, no compren todo lo que les
quieran vender. La lectura entre lineas es un ejercicio
necesario para no caer en la masificación de
las conciencias. La fe ciega crea automatas, la fe que
deviene de la certeza, crea hombres y mujeres de buena
voluntad.
Seamos!! Amemos!! No dejemos
que nadie pretenda cercenar nuestras ideas. No aceptemos
nada que nuestro corazón y nuestra cabeza no
acepten.
Si anhelamos una identidad
como pueblo debemos primero definir una identidad como
personas. Necesitamos luchar nuestras propias batallas
antes de pretender conseguir una victoria masiva. Seamos
solidarios!!! Y eso se logra, a veces, sólo con
escuchar, no gritar, sonreir y acariciar. Ayudemos con
lo que está a nuestro alcance. Demos todo lo
que podemos dar.
Son tiempos difíciles.
Sería prudente serenarnos, reflexionar, y no
comprar boletos al circulo sinfín del odio y
la violencia. A veces cuando todos corren, es bueno
quedarse quieto; a veces cuando todos estan quietos
es bueno correr.
Las ideas no se matan
ni se encierran!! Se lo que debas ser, y sino
no seas nada!
¡Yérguete
parantapa!
Tú eres la esperanza
del futuro.
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Parantapa: terror de los enemigos
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