Anaxímenes
habría afirmado que el principio de todas las cosas
existentes es el aire: «El
milesio Anaxímenes, hijo de Eurístrato, compañero
de Anaximandro, dijo, como éste, que la naturaleza
subyacente es una e infinita, pero no indeterminada, como
él [Anaximandro], sino determinada, y la llamó
aire; se diferencia en las sustancias particulares por rarefacción
y condensación. Al hacerse más sutil se convierte
en fuego, al condensarse en viento, luego en nube, más
condensado aún en agua, tierra y piedra; las demás
cosas se producen a partir de éstas. Hace también
eterno al movimiento gracias al cual nace también
el cambio» (Simplicio, Fís. 24, 25-26).
¿Pero por qué elegir
al aire como arjé y no al fuego, a la tierra, o al
agua?
Probablemente Anaxímenes encontró
en el aire empírico una serie de propiedades que
desempeñarían mejor que otros elementos las
funciones de arjé.
La invisibilidad y la infinitud del aire.
Según noticia de Hipólito el aire “cuando
es perfecto es imperceptible a la vista”. El aire
es infinito pero determinado. Pero la determinación
del aire es más abstracta a los sentidos que la del
agua: es invisible como el ápeiron.
El aire constituye mejor que el agua la materia
adecuada para el racionalismo del grupo
de transformaciones.
de la sección
"Mirando el cielo"
Orión
Hijo indiscutible
de Poseidón, Orión era un gigante colosal. Cuando
entraba en el mar, éste
apenas cubría sus hombros. Su Madre, según distintos
autores, era Euriale (una de las Gorgonas) o Gea. Dedicaba
su vida a cazar al servicio de los dioses a las bestias feroces
y monstruosas. Sobre su muerte tambien difieren. Algunos dicen
que trabajaba bajo la orden de Artemisa, y que Gaya lo mandó
a matar.
Otros, que la misma Artemisa
fue su ejecutora por celos o por ingenuidad, ya que su hermano
Apolo observo que por el enamoramiento que surgió
de Artemisa por el cazador ella descuidó sus obligaciones.
Entonces la desafió a dar con certeza a un punto en
el mar, y ella lo hizo sin saber que era Orión. Cuando
las olas lo trajeron a la orilla lloró de pena, por
ello la Luna (Artemisa) inspira nostalgia y tristeza.
Sin embargo la mayoría coincide en que su muerte fue
producida por la picadura de un escorpión y que por
ello los dioses lo pusieron en el cielo, al igual que al escorpión
pero dentro de las constelaciones en forma opuesta, en verano,
en el hemisferio sur, vemos a Orión, y en invierno
al Escorpíón, ambos en una caza infinita.