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Sindicato y educación
por Cintia Vanesa
Días
“Y ahora, Señores,
Esta palabra que deberá permanecer en
vuestras memorias y en vuestros espíritus ...”
Walt Whitman
En el sindicalismo argentino se evidencia
, hoy más que nunca, la necesidad de trabajar en
un rol protagónico y consolidarlo teniendo en cuenta
una perspectiva global. Es hora de sentirnos responsables
y comprometidos con la transformación de la realidad,
superando el raído rol de defensor de los derechos
de un sector particular y dejando de lado el pragmatismo
fatalista que ha venido acompañando nuestra tarea
durante décadas..
¿Por qué ignorar sistemáticamente
a aquellos que no se encuentran en relación de dependencia?
La increíble alza de desocupados y subempleados nos
obliga a replantear nuestra tarea sindical.
Nos acercamos a un nuevo milenio, y frente
a él nos preguntamos ¿cuál es la función
del los sindicatos en el presente? ¿qué papel
se le otorga en la construcción de la realidad? ¿a
quiénes defiende y a quienes excluye de hecho? ¿qué
intereses persigue? ¿qué tipo de intereses
persigue? ¿qué valores defiende?
Ya es tiempo que los sindicatos se planteen
con seriedad su rol en la educación del país.
Más allá de que nuestros afiliados pertenezcan
a la rama docente o no, el compromiso es ineludible, nuestra
tarea no debe agotarse en la lucha por los derechos de los
trabajadores, sino que debemos colaborar activamente en
su educación permanente, no sólo en el ámbito
laboral o técnico, sino también en el científico
y humano . El hombre y la mujer no son simples trabajadores
son, por sobre todas las cosas, SERES HUMANOS con intereses,
sentimientos, ideales, conflictos, alegrías y tristezas.
Reducir al ser humano a su rol profesional es minimizarlo,
empequeñecerlo, quitarle lo que le corresponde por
humano: su posibilidad de ser y realizarse en la vida.(...)
tomamos esta responsabilidad porque comprendemos que un
ser humano educado es un ser humano que tiene la posibilidad
de realizarse como persona.
No nacemos persona, esto es algo que debemos
desarrollar a lo largo de nuestra existencia, nacemos hombre
o mujer y con el transcurrir del tiempo, las experiencias,
nuestro uso de la libertad, nuestras relaciones con otros
sujetos, la construcción de nuestra escala de valores
... se va constituyendo lo que se da en llamar persona.
Somos responsables por el desenvolvimiento de nuestra propia
identidad.
¿A qué nos referimos con
seres humanos educados?
Tras varias décadas de vigencia de
un sistema educativo que tiene en cuenta un único
tipo de saber, es lógico que cuando hablamos de un
sujeto educado venga a nuestra mente una imagen de un hombre
o una mujer con gran cantidad de conocimientos enciclopedistas.
¿A qué saber nos referimos? Un individuo que
sabe que Cristobal Colón desembarcó en América
en 1492, que W. A. Mozart es un compositor neoclásico,
que el cuadro “Las meninas” fue pintado por
el español Velázquez ... es un individuo que
conoce esos datos, pero no es necesariamente un hombre (1)
educado.
Lo que se pretende de un hombre es que sepa
conocer. Ante el vertiginoso avance del conocimiento y la
información es imposible que una persona conozca
todo; frente al fenómeno de los MCS (medios de Comunicación
Social) la televisión, la internet, los CD-Rooms,
los periódicos, las revistas y la infinidad de libros
que se publican por semana sobre temas de lo más
diversos, hace necesario que se profundice el saber dónde
buscar el conocimiento, saber elegir la información
que se necesita, saber jerarquizarla. Más que conocer,
la educación debe centrarse en aprender a conocer,
aprender a razonar; en el desarrollo de la inteligencia
teórica y meta-teórica, esto es, un aprender
a aprender. La concepción de inteligencia está
dando un vuelco a fines de siglo, la persona inteligente
no es la que posee gran cantidad de datos o información
dispersa, sino aquella que sabe dónde recurrir en
caso de necesitarla, que sabe jerarquizar, relacionar y
globalizar la información y el conocimiento.
No obstante el tema del saber no se agota
aquí.
Les propongo un ejercicio de la imaginación:
supongan que deben viajar 300 km en un auto con chofer y
les doy a elegir entre estas dos opciones:
A. Un chofer que ha manejado 15 hs.
B. Un chofer que ha leído 37 libros
sobre el automóvil y su mecánica e hizo un
curso por correspondencia (obteniendo, además, el
mejor promedio en la historia de la institución).
Pero, ésta es la primera vez que se encuentra ante
una situación real.
Uds. ¿a quién eligirían?
Sí, ya se, me van a decir que prefieren ir caminando.
Pero, si tuvieran que elegir ... por quien se decidirían?
El saber conocer no es el único tipo
de saber que necesitamos para ser una persona educada, saber
hacer es parte de una educación integral.
Saber se condice con una especie de inteligencia
práctica, se refiere a la capacidad de dar una respuesta
concreta a un problema concreto en una situación
concreta. Saber hacer implica poder aplicar en la práctica
una teoría, como así también, poder
elaborar teorías desde la practica. Saber hacer implica
poder manejar recursos para alcanzar determinadas metas
u objetivos. Saber hacer un banco con madera, por ejemplo,
implica:
A. Tener una idea de cómo es un banco
(concepto)
B. Qué elementos necesito para fabricarlo
(recursos), por ejemplo: martillo, clavos, lijas, madera,
serrucho, etc.
C. Cómo lo voy a construir, de qué
manera (métodos y técnicas)
Lograr una articulación entre teoría
y practica es alcanzar una coherencia entre pensamiento
y acción. El dicho “haz lo que yo digo, pero
no lo que yo hago” está dejando al descubierto
una fractura entre el conocer/decir y la acción.
este problema es arcaico, no sólo en la educación
argentina, sino en todos los ordenes de la vida: desde el
padre ola madre que le dicen gritando a su hijo que no debe
gritar; hasta el político que para investigar un
caso de corrupción “coimea” a un informante
para obtener pruebas contra ese que investiga. Reflexionar
sobre la acción nos lleva a elaborar teorías
validas para mejorar dicha acción. Comprobar decires
teóricos en la practica nos ayuda a demostrar o no
la validez de dichos conocimientos y su adecuación
a la realidad.
Sin embargo, saber conocer y saber hacer
descuidan un aspecto fundamental que posee el ser humano
... ciencia y tecnología se hallan vacias sin valores
que sustenten su acción. Un ser humano además
de pensar y accionar, siente, reflexiona sobre su puesto
en el mundo, trata de hallarle un sentido a su vida. Saber
SER, es otro de los saberes indispensables que debe poseer
una persona educada. Saber ser implica elaborar una escala
de valores; construir una serie de normas y tener actitudes.
No vivimos aislados, no somos Robinson Crusoe, en consecuencia,
ese saber involucra a un otro. vivo y comparto con un otro
la mayor parte de mi tiempo y energías, ese otro
puede llamarse familia, grupo de estudio, compañeros
de trabajo, amigos, vecinos, etc. . Saber ser con otro no
sólo hace referencia a un otro persona, también
involucra a un otro animal, un otro vegetal, un otro medio
ambiente. En consecuencia el tercer tipo de saber se refiere
al saber ser con otro, en un medio al que el hombre, con
su interacción, convierte en mundo.
En síntesis, un ser humano educado
es aquel que sabe razonar, hacer y ser teniendo, de esta
manera, la posibilidad de realizarse como persona total.
Es imposible no comprometerse
Frente a la idea de educación permanente
-planteada desde la ley en su art. 5 inciso i - y como sindicato,
somos responsables de capacitar e incentivar al trabajador
de la educación y nos comprometemos a ello.
Desde la ley la idea de educación
permanente se evidencia en una doble vertiente:
A. El trabajador de la educación,
sea cual sea el puesto que ocupa, educa.
B. El trabajador de la educación
tiene derecho a educarse y perfeccionarse, en el área
de su tarea profesional y en su fuero interno. Tiene todo
el derecho de realizarse como persona.
Esta es la razón por la cual nos
hemos propuesto la elaboración de una serie de cuadernillos,
dedicados a esclarecer nuestra postura en determinados temas,
y en la elaboración de propuestas concretas de acción
al respecto. Nuestro compromiso es con el ser humano y hacia
él dirigimos nuestros esfuerzos.
1. Con hombre hacemos referencia
al termino genérico de ser humano.
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