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¿La informática
obra milagros?
¿Qué hiciste
con Rosa de lejos?
Cintia Vanesa Días
Parece mentira que andemos por el mundo sin
sacar chapa de inmigrantes, es una locura viejo! Una locura
linda, pero chifladura al fin.
Hablo con un pibe peruano y uno francés
al mismo tiempo y en el mismo lugar. Y aunque eso va en
contra de las leyes de la física te aseguro que es
del todo cierto.
¿¡Quién fue el gil que
se vanaglorió de sus contactos en el extranjero?
Mirá querido que hasta doña Rosa conoce a
gente en Nueva Zelanda o Hong Kong y charla más a
menudo con ellos que con su vecina Margarita.
Si, quedate piola, que aunque algún
dinosaurio todavía refunfuñe por esto de la
“Interné”, te digo, es algo espectacular
que Rosa de lejos se haya evaporado en la cercanía
de la comunicación.
¿Y vos que mirás? Decime si
hace cinco años atrás hubieras pronosticado
tremenda fiebre informática. Ni a palos! Sin embargo
ahora estás acá leyéndome a mí
y haciendo como si me conocieras de toda la vida.
Es verdad, la porción que tiene dominio
sobre la tecnología es ínfima en relación
a la porción de hambreados y marginados. No es que
me la dé de viva, pero pensalo de esta forma: Hoy
vos y yo, tenemos la posibilidad de comunicarnos e informar;
dejar nuestra huella, expresarnos. Podemos promocionar nuestro
escritos para que los lea el mundo sin necesidad de rogarle
a ninguna revista, editorial o multinacional. No te parece
algo espectacular!? Claro que este es sólo el primer
paso, la utopía seria muy estúpida si se quedara
en el egoísmo del deseo. A veces me figuro que vivimos
en varios mundos paralelos, fijate sino: uno de marginados,
otro de informados y el tercero de globalizados (el mundo
de los con mucha guita es tan estrecho que les sobra espacio
para mundo propio). Ahora, si acercas la lupa te podes avivar:
esto de la globalización está bárbara
como idea, pero así como la vienen aplicando querido...
vamos a terminar todos llamándonos John y mirando
Mtv. Por favor!! ¿Quién le dio a quien el
poder de destruir identidades? Que una cosa es unirse y
otra cosa es disolverse, que una cosa es ser abiertos y
otra descuajeringarse. Que no se equivoquen los que comunican
y anden diciendo por ahí que la gente es primitiva
y que está en contra de la unidad, que digan más
bien que estamos en contra de la sumisión incondicionada
y la idiotez documentada. Que si hablamos de globalización
hay muchas cosas que los que quieren imponer deberían
aprender, por ejemplo: la sinceridad, el sentido critico
y la capacidad para resistir.
Es que después de tantos siglos ¿no
se dieron cuenta que no tratan con subalternos sino con
personas? Y que una cosa es la dirigencia –que baila
como el mono mientras le dan cuerda al organito- y otra
cosa es la gente que habita la tierra. Gente que busca su
dignidad a costa de esfuerzo.
Te había dicho que creo que vivimos
en mundos paralelos. No te voy a macanear viejo! Las cosas
son así! Vivimos en una sociedad informada (aunque
le falte formación), inserta en un mundo que se contrae
por la comunicación, traspasados por el dolor de
las miserias que a veces ayudamos a incrementar.
Viste cuando la abuela te pasa la receta
de los canelones y cuando los haces te quedan horribles?
Y te preguntás por que demonios sucede eso siempre
si anotas todo al pie de la letra. Procedo a explicarte:
una cosa es la información y otra distinta es la
predisposición o la capacidad de hacer ricos canelones.
Bue... es una metáfora che!!! Una cosa es tener información
y otra cosa es ser un tipo formado. Los datos sueltos no
nos sirven para vivir, y con mandarse la parte uno puede
arañar un poco, pero a la larga termina por caer.
Lo que necesitamos es la predisposición a aprender
de nuestros errores y a observar al otro. Si miraras a la
abuela verías que hay algo que hace que no te dice
porque en realidad lo hace desde hace tiempo y no reparó
en su importancia. Así nos pasa con la vida, estamos
tan preocupados en la eficiencia que a veces olvidamos el
poder transformador de la sonrisa.
Volviendo a Rosita... el hecho de que la
doña pueda entablar relaciones más allá
del espacio sin necesidad de visa o pasaporte, nos habla
de un aspecto importante de la modernidad. Ahora bien, sabemos
que eso no es todo. En fin, tampoco seamos desagradecidos.
Sólo resta comenzar a conocer a la gente que tenemos
al lado, escucharla y comprenderla. Y con eso tenemos para
entretenernos! Pero ya que estamos, aprovechemos los medios
que tenemos y ayudemos a aquellos que necesitan. Si tenemos
una compu, una pagina o un i-meil (correo electrónico,
electrocutado o con electroshock.. como más te guste)
no lo desperdicies, sentate un rato, pensá y comunicale
al mundo las conclusiones que sacaste... es más,
si estás inspirado colaborá en las campañas
solidarias, o caminá la calle y fijate que andan
necesitando tus vecinos. De a poco vamos a conseguir que
esos tres mundos paralelos se conviertan en uno sólo
en donde Rosa ya no esté lejos... sino cerquita de
todos, y nos importe!
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