Volver a casa



Facebook Linkedin Skype Twitter Blog Feedburner You Tube LastFM

 



¿Te parece útil este sitio? Suscribite a TuRemanso por Email


TuRemanso Científico

Una condición que afecta a aproximadamente el 50% de las mujeres


Proponen nuevas alternativas para el tratamiento de várices

Los trastornos circulatorios de las piernas son, además de dolorosos, un serio problema estético que limita la vida social de quienes los sufren. Dermatólogos discutieron las últimas opciones para solucionarlos


La aparición de los primeros signos de pesadez en las piernas, várices y ‘arañitas’ (telangiectasias), suele alarmar a quienes lo padecen. Este problema, que indica un trastorno circulatorio, afecta la apariencia del individuo. En los EE.UU., se estima que son una condición médica común, que afecta al 50% de las mujeres y el 20% de los hombres. Si bien intervienen factores hereditarios para su aparición, los hábitos de vida inciden fuertemente: los más expuestos son quienes desempeñan tareas permaneciendo largo tiempo sentados o parados.
Además de causar dolor en las piernas, y en casos extremos, de afectar a la circulación venosa, constituyen un problema cosmético para muchos pacientes. Principalmente las mujeres intentan evitar ciertas actividades porque se avergüenzan de usar shorts o minifaldas, e intentan disimular su condición con maquillaje o, lo que es peor, con bronceado.
Durante el último Encuentro Anual de la Academia Americana de Dermatología, realizado en Washington, EE.UU., el dermatólogo Robert Weis, del departamento de dermatología de la Escuela de Medicina de la Johns Hopkins University, discutió sobre las últimas y mejores opciones de tratamiento disponibles para estos pacientes. Dentro de las novedades se incluyen la alternativa a la clásica cirugía de várices, el perfeccionamiento del láser para las arañitas y los procedimientos menos invasivos.


Grandes venas

Las várices son vasos sanguíneos anormalmente hinchados o agrandados a causa de la dilatación de las paredes venosas, que a menudo produce dolor e hinchazón en las piernas. Las venas varicosas se originan cuando las válvulas que detienen el paso de la sangre de ‘retorno’ se debilitan, ya sea porque estén dañadas o enfermas. El flujo sanguíneo se ‘estanca’ y agranda ciertas venas, ya que no tiene suficiente fuerza para circular como corresponde.
En el pasado, la solución casi universal cuando las venas superficiales más grandes se afectaban, era la cirugía, mediante la cual se extraía la vena defectuosa a través de una incisión en la piel. Luego se ‘ataba’ o se removía la vena.
Sin embargo, en marzo del ’99 la Food and Drug Administration (FDA) de los EE.UU. aprobó un nuevo procedimiento para tratar las venas varicosas, denominada ‘técnica de cerramiento por radio frecuencia’. “Lo que hace tan tentadora a la técnica de cerramiento para los pacientes con várices es que, a diferencia de la extirpación de la vena, este es un procedimiento mínimamente invasivo”, señaló el doctor Weiss. “Los pacientes pueden tratar sus várices con apenas una punción de aguja, retomar sus actividades el mismo día, en lugar de las tradicionales dos semanas de recuperación.”
Esta técnica implica la inserción de un delgado catéter en la vena afectada mediante una pequeña punción. A través del catéter se envía energía de radio frecuencia a la pared venosa, haciendo que la vena se contraiga y se cierre. Al ‘clausurar’ la vena afectada, las venas saludables próximas restauran el flujo sanguíneo normal de las piernas, y se reducen los síntomas de las várices.
Otros adelantos son unos nuevos dispositivos para extraer las venas varicosas, que son mucho más pequeños y que requieren de incisiones menores; y el uso de la bomba de anestesia Klein, que permite inyectar grandes volúmenes de calmante en bajas concentraciones, causando menos molestias al paciente.


Contra las ‘arañitas’

Las ‘arañitas’ son pequeños vasos sanguíneos dilatados que se localizan cerca de la superficie de la piel, y que tienen un color rojo oscuro. Aunque pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, por lo general se presentan en las piernas y el rostro.
Hasta hace poco, se usaba el láser principalmente para las venas faciales, ya que las piernas eran difíciles de tratar debido a que la piel es más delgada y los vasos sanguíneos que forman las ‘arañitas’ son más profundos que los del resto del cuerpo. Lo que es peor: a menudo, las personas que tienen este problema toman sol en las piernas para disimularlo, lo cual no sólo incrementa el riesgo de cáncer de piel, sino que además hace más difícil el uso del láser. El color oscuro absorbe más energía y puede quemar la epidermis.
Pero ahora existe un nuevo láser, el YAG 1064nm, que usa longitudes de onda que penetran la piel sin afectar al pigmento, reduciendo el riesgo de quemadura o daño epidérmico. También se desarrolló un método para que el láser no afecte la piel y sea menos doloroso, que se basa en un dispositivo que ‘refresca’ la zona tratada inmediatamente después de que recibe la emisión de luz. Se emplea para las grandes várices, reduciendo el daño que causa el calor.
Además, el uso de una nueva pantalla permite al cirujano ver mejor a las ‘arañitas’, porque aparecen representadas en 3 dimensiones, haciendo más sencilla la identificación del grupo de vasos afectados. Así, el tratamiento de las várices en la actualidad apunta a mayor efectividad con menos efectos secundarios, y una recuperación inmediata del paciente.

Ingresá tu e-mail:

Recordá que para completar la suscripción tenés que confirmarla haciendo clic en un e-mail que te va a llegar de nosotros -casi al instante- Si no lo ves en la bandeja de entrada chequeá la carpeta de spam. Sin esa confirmación tu suscripción quedará trunca.

----------------------

¿ Buscas algo?

Afuera Remanso 

----------------------

TuRemanso ©2000-2011 ¬ Idea y realización Cintia Vanesa Días ¬

BLOG | SUSCRIPCIÓN | CONTACTO | CURSOS Y TALLERES

Estás
dentro del sitio antiguo de TuRemanso (2000-2007)
Se permite y agradece la difusión total o parcial del contenido, citando la fuente
+ Hecha en una I Mac +