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La incidencia de cáncer de piel
sigue aumentando
Proponen educar a los chicos para que se protejan del sol
La radiación ultravioleta causa daños
acumulativos en la epidermis. Y la mayor cantidad de rayos
se reciben durante la niñez. Expertos sostienen la
necesidad de concientizar sobre un correcto cuidado.
El juego de los chicos bajo los rayos del sol puede ser
un detonante de un cáncer de piel en el futuro, si
no se toman los recaudos para protegerlos de la acción
nociva de la radiación. Diversas iniciativas en todo
el mundo tienden a concientizar a los padres sobre la necesidad
de intensificar las medidas, ya que según la Sociedad
Argentina de Dermatología, durante 2001 se detectaron
en los EE.UU. más de 1 millón de casos de
cáncer de piel, correspondiendo el 4% a melanomas
cutáneos, provocados principalmente por el sol. La
incidencia de melanomas se triplicó en los últimos
20 años, y 1 de cada 71 estadounidenses lo padecerá,
según cifras de la American Cancer Society.
El 80% del sol absorbido en la vida se toma durante los
primeros 18 años de edad. Ello significa que la protección
en la infancia tendrá un efecto benéfico en
la adultez. Una iniciativa de la Organización Mundial
de la Salud y otros organismos internacionales, denominada
Intersun – El Proyecto UV Global, se constituyó
a raíz de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre
Ambiente y Desarrollo (UNCED) de 1992, en donde se determinó
la realización de actividades sobre los efectos de
la radiación ultravioleta (UV), proveniente del sol.
Este organismo advirtió en repetidas ocasiones que
los niños son altamente vulnerables a los peligros
ambientales, y que muchas de sus funciones vitales, como
el desarrollo inmunológico, pueden ser interferidas
por condiciones adversas del entorno. Estudios epidemiológicos
demostraron que la exposición frecuente al sol y
las quemaduras solares son detonantes de altas tasas de
incidencia de melanoma y cataratas en el futuro.
Escuelas en la mira
Las campañas implementadas en la escuela pasan a
ocupar un lugar central, al enseñar las conductas
apropiadas durante la edad escolar, cuando los chicos son
más receptivos. Intersun está produciendo
un material orientador en el cual se propondrá la
inclusión de la enseñanza de la protección
solar dentro del programa escolar, con campañas especiales
para fomentar el uso adecuado de protectores y otras medidas
preventivas
La educación permitiría disminuir tanto las
tasas de afectados en el futuro, como los costos al sistema
de salud. En Australia, el Anti-Cancer Council of Victoria
estimó que el uso regular de pantallas solares de
FPS 15 o mayor antes de los 18 años reduciría
la frecuencia de cáncer de piel en más de
70%, y que, mientras el costo de las campañas de
prevención es de unos U$S 0,08 por persona por año,
los costos de tratamiento de cáncer de piel son de
unos U$S 5,70 por habitante.
Durante la 2° Conferencia de Euroskin (European Society
of Skin Cancer Prevention), realizada en octubre de 2001
en Orvieto, Italia, el eje central fue “Los niños
bajo el sol – La radiación UV y la piel de
los chicos”, de acuerdo con la declaración
de los Ministros de Medio Ambiente del G8 sobre la protección
de la salud ambiental de los niños. Se asumió
así el deber de reconocer y evitar a la edad más
temprana posible los riesgos que conducirán en la
adultez al cáncer de piel. En la conferencia se enfatizó
el rol de los padres como eje de la acción educativa.
No más de 30
La radiación ultravioleta se divide en tres tipos:
UVA, UVB y UVC. Los rayos UVC son filtrados por la capa
de ozono; los rayos UVB causan enrojecimiento de la piel
(eritema) y bronceado, siendo absorbido el 95% de esta radiación.
La radiación UVA produce bronceado sin formación
de eritema, por lo cual no se puede determinar cuándo
la radiación está dañando
a la piel; sin embargo, es la que penetra más profundamente
en la piel, con alto potencial cancerígeno.
El efecto es acumulativo.
La radiación UVB aumenta durante el verano, por la
posición más cercana del sol, entre las 10
de la mañana y las 4 de la tarde, mientras que la
radiación UVA se mantiene constante todo el año.
En el año 1999, la Food and Drug Administration (FDA)
de los EE.UU. dictó una norma por la cual todos los
protectores solares con Factor de Protección Solar
(FPS) superior a 30 deberán denominarse 30+ o 30
plus. Además, estableció un listado de filtros
solares y sus concentraciones máximas permitidas.
El objetivo fue proteger a la población de una información
que tiende a valuar las virtudes de productos aumentando
el número de FPS, desviándose de su inicial
propósito orientativo que señalaba el tiempo
máximo de protección. Ciertos productos de
‘máxima protección’ pueden no
brindar una adecuada protección contra los rayos
UVB, y especialmente contra los UVA, conteniendo concentraciones
de filtros orgánicos potencialmente tóxicos.
A finales de 2002, el organismo presentará un documento
que contendrá los estándares admitidos para
los ingredientes, etiqueta y modos de testear los protectores
UVA, así como los valores de UVB por encima de 30,
y la combinación de ambos filtros solares.
Recuadro
Cómo tomar sol sin riesgo
-
Evitar o disminuir la exposición al sol en el horario
de 10 a 16 hs.
- No exponerse a lámparas o camas solares.
- Usar un protector solar de factor de protección
(FP) 15 en adelante, en particular en labios, nariz y orejas
(zonas altamente sensibles a las quemaduras).
- Aplicar el protector solar por lo menos 30 minutos antes
del comienzo de la exposición al sol, sobre la piel
limpia, seca y libre de perfumes.
- Re-aplicar el protector cada 2 horas, principalmente luego
de realizar actividades acuáticas o tras una excesiva
transpiración.
- Los días nublados también hay que usar protector,
ya que parte de la radiación ultravioleta atraviesa
las nubes y puede provocar daños cutáneos.
- Usar sombrero y lentes oscuros.
- Usar camisas de mangas largas y pantalones largos en el
horario más riesgoso de exposición.
- Usar tratamientos post-solares, para rehidratar la piel
que ha perdido agua y minerales.
- Beber abundante cantidad de agua.
- Tomar sol en forma gradual (la forma correcta de broncearse).
Comenzar la exposición con factores de protección
más altos, y luego disminuir el FP.
- Cuidar a los niños del sol, educándolos
sobre las medidas a tomar.
- Evitar la exposición de los recién nacidos
hasta por lo menos los 6 meses de edad. Exponerlos gradualmente
durante las primeras horas de la mañana o las últimas
de la tarde extremando los cuidados, ya que la radiación
es acumulativa.
- Protegerse de las superficies reflectoras de radiación,
tales como agua, arena y nieve.
- Consultar al médico sobre los medicamentos que
pueden producir fotosensibilidad y alergias al tomar sol.
- Evitar la exposición durante el embarazo, ya que
existe una alta posibilidad de que aparezcan manchas solares.
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