Ninfa del prado,
que a la vega sales
vertiendo aromas y regando flores;
que te meces en los juncos tembladores
a la orilla de plácidos raudales;
que te bañas en líquidos cristales
al son del aire que murmura amores,
respóndeme: ¿ has probado los dulzores
de la miel que se guarda en los panales?
Ninfa del prado: si probaste un día
la miel de los panales regalada,
¿no es verdad no es verdad que esa miel es ambrosía?
Pues para el alma ardiente, enamorada,
hay una miel más dulce todavía,
y es el sí de los labios de una amada.
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