Abrazado a la penumbra que
florece
en las páginas abiertas de la noche
empiezo a sudar versos y caricias,
y el silencio estacionado en mi ventana
se sonroja ante el latir desafinado
de las venas de los días que pasaron
sin quedarse ni decirme ni traerte
clausurando larga espera
con valses que encendieran mi hoguera
y cirios que alumbraran mi condena
de velar hasta que llegues.
Acostado en los bemoles de
la noche
que se instala - artesano de dolores -
lubrifico el caminar del tiempo que galopa
por los ríos de las horas que se quedan
esperando que se vayan los recuerdos
que me atan como a un preso que me ahogan
como un beso que me pesan que me pesan
que me pesan como un grito que declama
como un mudo que solloza
como un perro sin su dueño.
Rendido ante escribano y arrodillado
de frente como un Hombre decido
desenvainar una muestra de esperanza
y colgando mis deseos en estribos de tranvías
que circulan por los ríos de las venas de mi vida
confieso que te amo sin palabas
que te quiero sin arreos
que te espero como un puente
y te busco como un ciego
queriendo ser la esquina en que me encuentres
como una caricia que recite sobre tu piel mis dedos
como un verso que exija tu cuerpo
bajo mis ansias conjugando el verbo amarte
en yo somos y tu somos resucitando
el sentido de nuestro amor en prosa
y verso en carne y hueso en todo o nada.
(Sí. Todo esto para decirte que te quiero
que me quieres o me muero o te quedas
o me hundo, no me aceptas y naufrago
que te quiero o que te quiero.)
BLOG | SUSCRIPCIÓN | CONTACTO | CURSOS Y TALLERES
Estás dentro del sitio antiguo de TuRemanso (2000-2007) Se permite y agradece la difusión total o parcial del contenido, citando la fuente
+ Hecha en una I Mac +