Volver a casa


Volver a casa

Facebook Linkedin Skype Twitter Blog Feedburner You Tube LastFM


 

¿Te parece útil este sitio? Suscribite a TuRemanso por Email


TuRemanso Romántico

Todo lo que te tenía que decir y no dije

de H de T

 

 

Estuve buscando el mejor momento para hablar con vos, para decirte todo lo que tengo atragantado; todas las veces que me malinterpretaste y todo lo que siento cada vez que te veo.

Descontado está que lo que escribo se remite a lo que YO siento, muy lejano siempre a lo que VOS percibis.

No se lo que te pasa, ya no hablás conmigo y eso me duele más que nunca. Somos como dos extraños que apenas se conocen… aun después de todo lo que pasó y todo lo que pudo haber pasado y no quisimos.

Descontemos tu falta total de compromiso y mi excesiva estupidez. Son dos factores que debemos incluir en la equación si queremos que se entienda algo de todo este embrollo.

Te confieso: no se si me dolió más tu desdén estudiado o tenerte que seguir viendo aun cuando en mí había una mezcla inexplicable de odio y afecto, tan intrincados que no podia diferenciarlos entre si.

Sentí que me matabas día a día con tu indiferencia, con tu trato distante y con tus mentiras. ¿Se te olvidó que me compartiste algo de tu vida? ¿Te olvidaste de que yo fui en parte complice de tus tretas y engañitos?. No me duele el que me hayas cambiado con tanta facilidad, lo que me lastina es la mentira.

Y me dirás, “¿cambiarte? Si ni siquiera te elegi, en primer término” , es verdad, soy conciente de ello. Pero también es cierto que fuiste absorbiendo -conciente o inconcientemente- todo el aire que tenía en derredor, hasta no poder respirar más que tu piel. Te fuiste metiendo en mis espacios, en mis pensamientos, hasta que ya no podia dejar de soñarte. Te vendiste tan bien: el hombre comprensivo, el compañero, el amigo… las cosas se enredaron demasiado y me apartaste bruscamente. Crei que se derrumbaba mi mundo, me sentí enamorada de vos: por tu sonrisa, tu capacidad de contener, tu “siempre estar ahí”. Pero, de pronto, me di cuenta que eso era una ilusión, me habia equivocado. Era tanta mi necesidad de contener, de amar, de sentir, que me crei enamorada del primero que que me daba un poco de si. Y reconocé que vos también estuviste confundido mucho tiempo al respecto… lo que nunca sabré es si decidiste que no me amabas por comodidad y para evitar descalabros mayores, o si realmente no sentías eso por mí. A veces la mente nos juega bromas, y nos alborota las emociones hasta hacerlas irreconocibles.

Yo decidí que estaba enamorada del amor, del hecho de estar enamorada, de entregarme a alguien de una forma casi de cuentos, entre poesias y paseos por el parque; entre mimos y susurros… entre besos contenidos hasta el derrumbe absoluto de la razón.

Hubo un quiebre. Pero luego, un día, casi sin querer todo empezó de nuevo, y esta vez el amigo se convirtió lentamente en el maestro, el amante y el complice de momentos especiales.

Hubo algunas charlas de sinceramiento que ambos necesitabamos. Creo que parte de nuestra relación se basó siempre en las conversaciones, la torpeza de haberlas matado con silencios y especulaciones no hizo más que confundirnos.

No se puede evitar lo inevitable.

Muchas veces me he preguntado por qué razón sigo preocupada en lo que pensás o hacés, si me demostraste más de una vez que tu único interés sos vos mismo y las cosas que a vos te preocupan.

Ambos sabemos que no somos la imagen del hombre o la mujer perfecta del otro, y eso es un alivio. No hay necesidad de enamorarse, ni de sufrir por ello. Pero lo paradojico es que tu alejamiento me lastima, y tus acercamientos furtivos siempre resultan ser vengancitas personales hacia otras personas que no conozco, pero intuyo.

De veras que tus vacios, tus silencios, tus desprecios me martitizan como nunca pense que lo harian... y como una estupida te estoy dando nuevamente el arma perfecta para que contribuyas con mi agonía.

No se que te pasó, un día estabamos charlando risueños y cariñosos y al día siguiente no me hablaste más y pusiste una muralla. ¿Qué hice? ¿Qué dije? Si estaba todo claro, porque actuaste como si no lo estuviera? Espero poder encontrar el momento para hablar esto con vos personalmente, detesto las materias pendientes.

Es cierto, no puedo estar con vos, pero sin vos tampoco. Soy terrible, ya lo se. También se que si de casualidad lees estas lineas vas a estar masticando tu bronca un tiempo prudencial hasta encontrar la mejor forma de mandarme al infierno, y darme el golpe por donde más me duela, pero sin que se note.

Entonces… ¿Qué demonios quiero? Eso te estarás preguntando… o al menos eso espero, porque siempre has estado muy centrado en tus propias necesidades y gustos… como si preguntarme que me haria feliz implicara un compromiso demasiado pesado de cargar.

Dejamos claro algo obvio :lo nuestro no es amor, al menos no el tipo de amor que hace que uno cometa locuras y tienda a idealizar al otro. ¿Atracción? Sin duda. ¿Afecto? Un poco. Antes creia que era mucho… pero terminé por darme cuenta que lo que más nos gustaba del otro era lo que no podiamos tener o lo que más nos deleitaba de nosotros mismos y veiamos reflejado. La magia era comprobar lo que el otro despertaba en nosotros y no sabiamos que poseiamos… eso creo que fue lo que más nos sedujo.

Entonces… ¿qué quiero? Quiero a mi amigo de vuelta, a mi osito, a mi caballero, a mi hombre. El tiempo que dure, pero sin egoismos.

Yo no te cuento de mis hombres, vos no me cuentes de tus mujeres. Compartamosnos mientras estemos juntos y olvidemosnos cuando estemos con otros.

Nos necesitamos, aunque no queramos aceptarlo, aunque nos duela… nos hacemos falta.

Quiero las visitas inesperadas, las noches fantásticas, las charlas de mate, los besos sorpresa, los viajes insólitos. Nada más. Quiero sentir que no fui un juego para vos, quiero volver a ser especial.

No sabemos lo que nos depara el destino, pero mientras dure lo que quiera que sea esta relación, quiero sentirme feliz.

Nunca pense que diría esto, pero de veras que no creo en el amor; es un sentimiento que sólo se puede vivir desde el deseo del alma, pero pocas veces encuentra su asidero en cuerpo humano. No moriría por amor, no mataría por amor. Solo quiero estar bien, sentirme especial de vez en cuando y continuar con mi vida.

Te quiere, a pesar de todo.

Helena

 

TuRemanso | Todo lo que te tenía que decir

Ingresá tu e-mail:

Recordá que para completar la suscripción tenés que confirmarla haciendo clic en un e-mail que te va a llegar de nosotros -casi al instante- Si no lo ves en la bandeja de entrada chequeá la carpeta de spam. Sin esa confirmación tu suscripción quedará trunca.

Acabo de pasar, amor, por el correo...

Me gusta verte dormir

Por qué me quieres?

Para Rodrigo

Carta de amor [dos puntos]

----------------------

¿ Buscas algo en particular?

Afuera Remanso 

----------------------

Un homenaje a la cultura humana

más poemas de amor y desamor, alegría y tristeza en la revista digital de literatura y cultura de la palabra Maneras de Bien Soñar


TuRemanso ©2000-2011 ¬ Idea y realización Cintia Vanesa Días ¬

BLOG | SUSCRIPCIÓN | CONTACTO | CURSOS Y TALLERES

Estás
dentro del sitio antiguo de TuRemanso (2000-2007)
Se permite y agradece la difusión total o parcial del contenido, citando la fuente
+ Hecha en una I Mac +