Un día mi papá me dijo: “escribite algo sobre un agujero en la espalda. La persona tiene un hueco entre los pulmones y no lo sabe”. Me pareció interesante la idea y empecé a bosquejar no una historia, sino cinco. De pronto me di cuenta que cada historia individual tenía relación con el paradigma de la linea de Platón (bue, soy una WTF girl… so?), fue entonces que elegí el título de la serie: “La caverna de la espalda”. Esta semana vamos a ponernos literarios, cada día podrán leer un relato:
Lunes: 1. Fenómeno de circo
Martes: 2. Ave María purísima
Miércoles: 3. Las fronteras de la sala de guardia
Jueves: 4. No me diga… qué interesante
Viernes: 5. El profundo despertar o las meditaciones de Helena
En una especie de quinteto acerca del conocimiento humano.
Cada relato tiene en sí una pista, y si bien podemos decir que no hay formas de conocer buenas o malas, sí podemos inferir que todas ellas son necesarias en nuestra vida terrestre. Las historias están en clave humorística… porque ¿quién dijo que la filosofía tenía que ser aburrida?
La semana que viene nos concentraremos en Platón y sus teorías ontológicas y gnoseológicas, ya poniéndonos más serios.