Alta en el cielo, una experiencia de hermandad

Ciudadanía: sentido de pertenencia y compromiso con la comunidad.

Patria: sentimiento de arraigo con la tierra que nos vio nacer.

Vivimos en un mundo globalizado… ¿A dónde queda la ciudadanía y la patria?

Reflexiono sobre esto.

Creo que a pesar de gracias a la globalización hoy la ciudadanía se vivencia en las acciones y  la patria en el corazón. Ya no como un sentimiento de separatividad, sino de unión. Unión con la Tierra que nos vio nacer, unión con el mundo que nos ve crecer. Hoy somos ciudadanos mundiales y el compromiso es mucho más poderoso e incluye la urgencia de nuestra responsabilidad social, ecológica, educativa y solidaria.

Amar a la patria es amarnos como hermanos, es amar a aquellos que defendieron sus ideales, a aquellos que se abandonaron a sí mismos para celebrar la libertad comunitaria. No hay en esto ningún dejo de sectarismo, no debería haberlo. Honrar los ancestros es celebrar nuestro futuro y hacernos cargo de nuestro presente.

Celebrar la comunidad

Hace unos días en el colegio de mi hija se celebró el día de la bandera. El acto fue en una plaza del barrio y estaban todos presentes: los docentes, con su amor a la educación; los niños, con sus risas; los padres y abuelos, con su entusiasmo festivo; los vecinos que salieron a saludar desde los balcones; el vecino responsable de la bandera de la plaza; el vecino que controlaba la conexión de los parlantes; el directivo de otra escuela que prestó el equipo de sonido voluntariamente; la comisión de la bandera que se encargó de dar forma a los cientos de retazos de tela que los otros padres trajimos; la banda de la Policía Federal; los bicipolicias de la Metropolitana, transeuntes curiosos y autoridades del districto escolar.

La magia de los mejores actos es cuando se pone el acento en el homenaje en sí mismo y no en las individualidades de docentes o alumnos. Nos emocionamos, cantamos, celebramos… en ese momento sentí que eso es lo que estaba faltando en nuestra Argentina: amor por nuestros símbolos, comunidad por sobre partidismos infructuosos, hermandad, alegría, celebración auténtica y amor.

Creo que es tiempo de que las autoridades comiencen a reconocer al hombre y a la mujer de la calle, a las personas que habitan los suelos, como factores importantes en los asuntos mundiales.

Un grupo de voluntades y de actitudes logró por 2 horas vivenciar la armonía y alegrarse de corazón por la oportunidad de estar juntos. Qué sería del mundo si muchos grupos de voluntades y de actitudes se pusieran en sintonía y contagiaran esa alegría y ese tiempo no apurado… el valor por lo que perdura: el sentido de hermandad y la plenitud de la ciudadanía mundial.

Decires de aquí y de allí

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2 comentarios, y contando... → “Alta en el cielo, una experiencia de hermandad”

  1. Marce Mendez via Facebook 5 años hace  

    Genial!!

  2. TuRemanso via Facebook 5 años hace  

    Gracias Marce!!! el plus… una de mis canciones favoritas: Aurora!

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