Gratitud, el latido profundo del corazón

Comienzo este año contándoles que estoy infinitamente agradecida.

El 2011 fue un año muy intenso en multiplicidad de sentidos y  agradezco a la vida, a la teosofía, a mi familia, a mis redes afectivas, a mi Sangha, al Dalai Lama y a mí misma el haber pegado un estirón conciencial.

Como todo proceso de crecimiento necesitó de tiempo, esfuerzo y aceptación. Observar – Atender – Concentrarse. Los verdaderos crecimientos son los que se hacen a conciencia.

Comprender, aceptar, dejar ir, proyectar y fundamentalmente compartir. Si tengo que definir con una palabra el año que se fue, tendría que ser: insight, fue como si en una serie de movimientos se acomodaran y alinearan pensamientos, saberes, emociones, anhelos, objetivos y propósitos.

Me sentí como cuando fui por primera vez al oftalmólogo y me probé la graduación exacta: vi todo más nítido y con más color. Maravillada! podría ser otra de las palabras que definieran mi experiencia durante el 2011.

Gracias! Gracias! Gracias!

Vislumbrando lo que se viene

Luego de hacer una evaluación concienzuda de mis anhelos y mis posibilidades, meditando acerca de mi propósito y haciendo carne eso de la conciliación familia-trabajo-desarrollo personal decidí apostar a la escritura. El 2012 -espero- me encontrará escribiendo libros con mis reflexiones sobre la educación hacia el 2025 (como regalo de cumpleaños el 20 de febrero les contaré de qué se tratan) y otros referidos a mis experiencias acerca del emprendedorismo, la espiritualidad, la maternidad…

Es un proyecto que demandará concentración y entrega, por lo que le estoy infinitamente agradecida a mi marido, a mi hija y a mis padres por permitirme cumplir un propósito (compartir-escribir-enseñar) que me llena el alma. Dificilmente se pueda crecer en soledad, las redes de contención afectiva que gestamos son nuestra mayor apuesta a la vida. Amar y dejarse amar.

Les agradezco profundamente el acompañarme desde hace casi 12 años, les agradezco sus reflexiones, sus aportes, su presencia. Este año seguiré escribiendo, porque es algo que amo y porque para mí la escritura no es sólo una forma de realización personal, sino que representa la  forma en que mi personalidad puede concretar el propósito de mi alma: transmitir, compartir, acompañar, enseñar.

Un abrazo de oso a la distancia, de corazón… porque sólo el afecto nos acerca realmente el uno con el otro.

Anhelo que este sea un año luminoso, un año de despertar para algunos y de reafirmación para otros.

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4 comentarios, y contando... → “Gratitud, el latido profundo del corazón”

  1. Marce 5 años hace  

    Aqui ya tenes una lectora!!! escribi que me encanta y me enorgullece ser tu amiga!!!!Te quiero mucho!!

  2. María Cristina Martínez 5 años hace  

    Querida Cin,

    Lindas palabras… iluminadas desde tu corazón. Te deseo mucho éxito en todos tus propósitos para el 2012, estaré atenta para leer lo que escribas durante este año. Que toda esa luz y amor que proyectas sea la energía que te impulse a culminar con todo lo que te has propuesto.
    Un abrazo enorme,
    Cris

  3. Isa 5 años hace  

    Estimada Cin,
    Qué alegría leerte! Qué bueno saber que todas esas palabras tienen todo un trasfondo de amor y alegría. Gracias por compartir tanto y qué bueno saber que en este año que comienza podremos leerte más aun.
    Un beso grande!
    Isa

  4. sandra 5 años hace  

    Buenos vientos y mucha energía para tu proyecto…un placer leerte!!..Un abrazo enorme.

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