Copyright vs CopyLeft: el debate de las ideas

Vivimos en tiempos en que la inteligencia colectiva es un hecho indiscutible, no sólo porque se ha demostrado su existencia, sino porque ya forma parte del acervo cultural de la humanidad.

Frente a una era de colaboratividad e instantaneidad informativa, la propiedad intelectual se convierte en algo muy relativo.

Hace tiempo que quería escribir sobre este tema controversial. Me pregunto: en un tiempo de sobredosis comunicacional, cuánto nos pertenece realmente como pensamiento original?

Cómo podemos asegurar que no fuimos influidos por experiencias, palabras, gestos, razonamientos de otras personas  -cercanas o lejanas en distancia, conocidas o desconocidas… pero simpre sentidas como parte de nuestro acervo cognitivo y personal-.

Decía Helena Petrovna Blavatsky: «hasta la caída de una hoja conmociona al universo», ¿Cómo es posible que nuestra capacidad de conexión con casi todos los puntos del planeta no produzca una modificación en nosotros?

El copyright, tal como se define, tenía sentido en el siglo pasado: un tiempo de esfuerzos individuales e introspección creativa. Pero hoy la humanidad ha avanzado hacia el sentido de lo grupal, y si bien es necesario el esfuerzo individual y la introspección creativa… el poder de la complementación se presenta como el gran desafío a aplicar: renunciar a nuestra vanidad sin dejar de valorarnos, y aprender a confiar en la capacidad de los demás. Para algunos esto es más difícil que para otros… pero es una cuestión de aprendizaje [Los invito a ver la película «127 horas» y reflexionar sobre las palabras del protagonista casi al final del desenlace].

Está comprobado que el aporte intelectual y creativo de un grupo puede alcanzar una diferencia mayor y más significativa que el aporte individual; comprueben por ejemplo cómo se produjo el descubrimiento de las neuronas espejo y cómo fue determinante la mirada filosófica de uno de los integrantes del grupo para encuadrar este hallazgo científico.

Cada ser humano posee en su interior la capacidad de complementar la mirada del otro y crear su propia estructura de pensamiento. Pero esta potencialidad debe ser descubierta a través del desarrollo de la autoestima y nutrida a través de los diversos tipos de saber (saber conocer, saber hacer, saber ser). Poner en acto la propia grandeza implica reconocer nuestros límites, buscar y pedir ayuda, contención, complementación… reconocernos como humanos y brindar así mismo ayuda, contención y complementación a quienes lo necesitan.

CopyLeft, la libertad de las ideas

Particularmente creo en la libertad de compartir ideas, pero también en el respeto por las individualidades. Es decir, no tengo ningún problema que mis escritos circulen por la red o el papel, siempre y cuando:

A. Sirva de base para alguna reflexión personal o grupal

B. Ayude a pensar sobre algun tema en particular

C. No sea presentada como propia. (Y acá aprovecho para diferenciar libre uso y abuso del material. El plagio no es copyleft,  y en eso me mantengo)

Un nuevo tipo de pensamiento se está gestando, una nueva forma de percibir la realidad y accionar sobre ella. Debemos nutrirla con altas dosis de voluntad, compasión, empatía, amor y creatividad, debemos dejar que crezca en un ambiente de libertad y respeto e incentivar  la complementación y el diálogo.

Creo que en este nuevo escenario es imperativo buscar una nueva forma de «monetizar» el intelecto (al menos mientras se mantenga el modelo actual de subsistencia económica) ¿Cómo se puede vivir de las ideas, de la imaginación, de la creatividad si nuestras ideas son parte del acervo cultural de la humanidad?

Veamos el sentido realista de este nuevo paradigma: se necesita dinero para comer, para vestirse, para mandar a los chicos a la escuela… en el esquema de la cultura libre y gratuita ¿cómo compaginamos las necesidades colectivas de aprendizaje libre y la supervivencia de quienes proveen parte de esos aprendizajes?

El futuro que plantea Zeitgeist, moving forward [pueden ver el documental aquí] puede ser muy tentador… sólo que es improbable que podamos empezar de cero.

Habrá que ingeniarselas para generar los debates necesarios y pensar entre todos la forma más justa de retribuir a quienes se toman el trabajo de pensar y crear saber.

Para seguir pensando y compartiendo

Las posibilidades del creative commons


Acerca del trabajar unidos


Para pensar la comunicación en la era de Internet

Algunos links

Cultura libre

Commons & Licensing

El futuro de las ideas, Lawrens Lessig (Libro en inglés)

Infinidad de otros recursos y debates hay en linea, los invito a dejarme su opinión al respecto y seguir reflexionando.

 

Decires de aquí y de allí

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