3. Las fronteras de la sala de guardia

“Diga 33”.

Y ese 33 sonó como un alud en medio del Aconcagua. Algo anda mal, pensó el médico. El sonido del aire se confundía con un eco y una suave brisa marina que le hacían recordar sus últimas vacaciones. Retiró el estetoscopio y se lo quedó mirando. Volvió a calzarse el aparato e insistió con la auscultación. “Diga 33” repitió el médico. Y ese 33 sonó como un triple trueno escuchado desde un avión en medio de la tormenta.

“Qué contrariedad!” suspiró el facultativo; ese hombre no tenía tos, ni dificultad para respirar, ni dolor u opresión en el pecho y su ritmo cardio respiratorio era normal… lo único que le llamaba la atención era aquel estruendo paranormal que se escuchaba cada vez que decía 33. Probó con otras palabras que sonaban parecido: “ajedrez”, “rapidez”, “lobreguez”…  pero el panorama se presentaba completamente normal. El asunto se encuadraba entre el “33” y sus pulmones.

Notó que con su percepción no podría alcanzar ninguna conclusión seria, y recetó una radiografía de tórax con contraste. Estaba convencido que los rayos x serían más eficientes que su estetoscopio. Siguió atendiendo pacientes, hasta que en un recoveco de su agenda de médico de guardia pudo reencontrarse con aquel sujeto del “33”. Observó las radiografías atentamente y no encontró nada fuera de lo común. Había tenido la precaución de cambiarle el estetoscopio a Romina en uno de sus cruces por los pasillos del hospital: “si me lo cambiás te invito un café a la salida”, le había propuesto; ella aceptó.

“Levántese la camisa por favor” -el tipo ya estaba molesto más que asustado- “Diga 33”. Y ese 33 sonó como el epicentro de un terremoto de 8 grados en la escala de Richter. “Qué contrariedad”, pensó mientras agitaba su estetoscopio como una varita mágica.

De pronto se le ocurrió una idea descabellada: “piense 33”, le dijo… y el tipo  -que ni siquiera fumaba- le hizo caso por obediencia.

Ahí estaba otra vez… el volcán en erupción. “Piense en otra cosa”, nada… sólo el sonido del aire entrando y saliendo de los pulmones. El médico tomó una resolución poco ortodoxa, volvió a pedir una radiografía, pero esta vez escribió una observación en la receta “que el paciente piense el número 33 mientras se realiza el procedimiento”.

El radiólogo creyó que el médico había sobrepasado el límite de la coherencia, pero luego se dio cuenta que el tipo venía de la guardia “deberían ser menos horas, el estrés mata a cualquiera”, pensó y se remitió a cumplir las indicaciones del facultativo.

El médico decidió salir al patio del hospital a tomar el fresco de la madrugada, quería tener esos resultados antes que nada y sabía que si entraba a la sala iba a demorar otros tres cuartos de hora atendiendo urgencias explicables. Repasó mentalmente clases especiales, casos inusuales, las últimas publicaciones que había llegado a leer , y nada… no recordaba nada similar como síntoma de alguna malformación, mal función o dolencia. Le vino a la menta su profesor favorito, el Dr. Vidaurreta, con esa paciencia y su forma peculiar de indagar en los síntomas de los pacientes… no se sintió capaz de llegar a ese nivel socrático, después de todo él no era un médico brillante ni mucho menos. Aunque había tenido un magnífico desempeño en sus estudios y en su pasantía, sentía que la rutina se había llevado su cuota de curiosidad y creatividad.

El hombre cruzó adelante de él rumbo al consultorio, el médico le arrebató las radiografías en un acto poco profesional. “¿Pensó en 33?“, le preguntó. El hombre asintió. El facultativo lo observó con calma. El tipo delante de él no tenía ni neumonía, ni bronquitis, ni asma… fue entonces cuando el médico llegó a una conclusión científica insólita: ese hombre tenía una caverna en su espalda. Y así se lo comunicó.

El sujeto no sabía si reír, llorar o salir corriendo. No obstante, y respetuosamente, pidió una explicación. El médico le mostró la primer radiografía y luego la segunda. La diferencia era notable: en la primer radiografía los pulmones se veían completamente normales, pero en la segunda… bueno, en la segunda entre los dos pulmones había una mancha negra, una especie de cueva en medio de la playa. El sujeto observó aquello y entró en pánico, de pronto se sintió parte del elenco de Lost y giró la cabeza para ver si veía algún humo negro. “Tranquilícese –ordenó el médico- verá, los pulmones son dos órganos anatómicamente macroscópicos que están alojados en las partes laterales de la cavidad torácica, encerrados principalmente por las costillas. Estos órganos están constituidos por: la porción intrapulmonar del árbol bronquial, los vasos sanguíneos, las ramas nerviosas y el tejido elástico. El pulmón derecho es mayor que el izquierdo ¿ve? Eso es debido a que consta de 3 lóbulos, mientras que el otro sólo tienen 2. La función primaria del pulmón es el intercambio gaseoso entre la sangre y el aire atmosférico. Cada pulmón se compone de numerosos lobulillos, los cuales a su vez contienen numerosos alvéolos que conforman los sacos alveolares”.

El sujeto miraba al médico con ojos desorbitados “perdóneme -se excusó el Doctor- lo estoy complicando más… verá, el asunto es raro ero simple: Ud. tiene una caverna en medio de sus pulmones. Es un caso muy curioso, pero no creo que tenga consecuencias para su salud.” El tipo lo seguía mirando, en silencio.

Cuando usted dice o piensa en el número 33, una caverna se abre entre sus pulmones. Que cómo es eso posible? Bueno, eso  mi amigo no lo se, saque usted turno con un neumonólogo, quizás el sepa encontrar la causa.” Le extendió la mano, giró sobre sus talones y con un gesto de satisfacción (satisfacción por una serie de cosas: su intuición médica, su excelente trato con el paciente, su inmejorable memoria para los detalles funcionales y anatómicos y su increíble creatividad a la hora de diagnosticar) se sumergió en la sala de guardia esperando encontrar otra rareza fisiológica.

El tipo se quedó solo, con las radiografías en la mano.

-Habrá que venir el lunes otra vez- murmuró.

“Las fronteras de la sala de guardia” pertenece al quinteto “La caverna de la espalda

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