Manejadores de contenidos para la educación y plataformas sociales

By: Alejandro Karpicius


new-media-technologies-elearning-connecitivism-George-Siemens-digest-344En el comienzo fueron sistemas sencillos y toscos.

Contaban con las herramientas que la web de entonces permitía, y a su vez, respaldaba el uso y costumbre de servicios ofrecidos en portales. Era el período que hoy conocemos como “las punto com”.

Los sistemas de manejos de contenidos para la educación (LCMS de sus siglas en inglés) crecieron así, de un modo diverso, independiente, sin unificación en muchos de los aspectos técnicos.
Podíamos ver entonces plataformas que se parecían más a un CRM (Software para la administración y gestión de la relación con clientes de su sigle en inglés) que a un sistema orientado al uso de docentes, alumnos e instituciones educativas.

Entre las plataformas que hoy persisten, Moodle, Claroline, Dokeos y Atutor lideraban la avanzada del open source y el Software libre.
Existían acercamientos extraños como site@school e Ilias pero que por su lógica rígida quedaron relegadas.

El resto fue creciendo adaptándose a los nuevos usos, tanto en costumbres de los usuarios, como usos de las tecnologías webs.

Surgió entonces la caída de las punto com, de la mano de una reinterpretación de la técnica y una novedad casi impensada meses anteriores. Surgió el usuario como centro de todo.
Este surgimiento que hoy conocemos con varias expresiones tales como “web 2.0”, “Web participativa” o “web colaborativa”, trajo mejoras desde lo técnico, desde lo social mediado por los nuevos usos y desde lo estructural hacia las plataformas.

Desde entonces todo se ha complicado. Las plataformas como tales, si bien pueden en la actualidad integrar muchos de los servicios dospuntoceristas, no son asimiladas como una solución al cambio de mentalidad, lógica y usos de los usuarios.

El número importante de Instituciones que utilizan LCMS de código abierto, no han permitido la apertura de sus programas y cursos en las diversas modalidades (e-learning, b-learning, training, raramente m-learning), en pos de mantener el control mediante las herramientas que estas plataformas, en mayor o menor medida ofrecen.

Por esto, el mix generado, en parte, por el miedo a experimentar nuevos rumbos, la necesidad de controlar, de ofrecer programas pagos, y lo más influyente, la rigidez en pensar nuevos usos y alternativas, hace que al día de hoy centremos los logros y los fracasos en la plataforma y no así, en quienes, como y cuando usamos y construimos los contenidos que en ellas se disponen.

La necesidad del cambio, surge de la mano de las Redes Sociales, y el crecimiento imparable que estas experimenta este concepto en la actualidad.

Hoy no resulta extraño escuchar a docentes, pero por sobre todo a alumnos de todos los niveles, hablar de Facebook, Twitter, MySpace, o el uso extendido de los fotologs entre adolescentes, y de blogs, entre los más grandes y los docentes. Tampoco es extraño la apuesta en innovación, de las grandes empresas en tecnologías móviles que permiten la interacción entre usuarios y, fundamentalmente, entre estos dispositivos y las grandes plataformas a nivel global.

El desafío se presenta, como en aquel inicio de las LCMS, en los usos y lógicas que la herramienta nos presenta. El ambiente está preparado desde hace un tiempo.

Inexplicablemente, las instituciones, pero por sobre todo, los docentes, no han incorporado estas últimas a sus usos diarios en el aula (en el amplio sentido, presencial-virtual); al contrario de los alumnos, que si hacen usos diarios y en algunos casos intensivos de estas herramientas.

También es necesario aclarar, que cuando digo “los alumnos”, no es “todos”.

Para reforzar lo anterior, existen estudios que demuestran, que aún en la actualidad, el uso extendido de Messenger y los webmails (hotmail, yahoo, gmail),  conforman el núcleo fuerte del intercambio entre la juventud.
La novedad, si, integra el uso, casi constante, de tecnologías móviles (celulares).

También, existen otros estudios que muestran el crecimiento desmesurado de acceso a servicios de la web mediante dispositivos móviles. En lo opuesto, salvo contados casos y experiencias puntuales, no existe una oferta concreta de contenidos educativos para estos nuevos usos.

Este largo camino introductorio, se termina en una simple pregunta: ¿plataformas convencionales o plataformas sociales distribuidas?.

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Plataformas sociales, no hace referencia sólo a Facebook o Twitter a quienes se les atribuye todo tipo de etiquetas, entre ellas, Redes Sociales (como si las redes sociales no existían desde antes).
Hace si, referencia a toda aquella aplicación web que permite el intercambio de contenidos e interacciones entre los usuarios, usando las herramientas que nos dejo la “web 2.0”: etiquetas, categorías, contenidos con valor semántico, multimedia, streaming, podcasting, edición multimedia on-line (de todo tipo en un amplio espectro de aplicaciones) junto a conceptos como microblogging, smartmobs, life-streaming, cloud computing, ubicuidad, embodyment o rarezas como el bricolaje digital.

Toda esta parafernalia, sin dudas impacta de lleno en los usos y costumbres de docentes, alumnos e instituciones que ofrecen, o soportan en parte, contenidos mediante LCMS. Pero el impacto, más que eso, es un golpe a la puerta pidiendo permisos.

Ni las costumbres ni las integraciones, se ven en el aula, o en la plataforma o en los programas de educación a distancia, al menos de un modo creativo y exitoso.

Todavía hay sectores que combaten el uso de celulares o reproductores de mp3/mp4 en las aulas sin buscar hacer un cambio y utilizarlos con fines didácticos. Las plataformas también resisten el uso por parte de los docentes y las instituciones con buenas intenciones; se ven ante un panorama incierto, con docentes indiscutidos en sus áreas, pero sin formación, no solo teórica, sino de usos y costumbres en estas nuevas tecnologías.

Claro está que existen muchos casos de éxito en el manejo complejo de plataformas, herramientas, contenidos y logística institucional efectiva, pero son muy y muchos menos, que las soluciones dispuestas por este real universo de posibilidades.

No es imposible, en lo absoluto, “dar clases” con herramientas 100% on-line con creatividad y efectividad.
Si, es resistido este tipo de “Mezclas” desde la burocracia institucional dado que no encaja en el viejo esquema de un docente al frente y decenas de alumnos enfrente sentados. Lo magistral.

En esto, Facebook no solo sirve para subir fotos y etiquetarlas, ni twitter para escribir “que estoy haciendo” de un modo moderno y original. Youtube no es solo para buscar videos de música y Ustream.com o livestream.com (no es lo mismo que life streaming ;-P) para mostrar reuniones de amigos.

Imaginar una clase con todo el ingrediente tradicional de alumnos sentados en su aula, con intercambios a terceros vía celulares, o transmisiones en tiempo real reproducidas al infinito en un número creciente de aplicaciones para hacer el contenido realmente distribuido no es una paisaje del futuro. Es aquí, es ahora, y por suerte existen comunidades crecientes de docentes que se atreven a buscar esa “otra cosa” que no dan las plataformas.

Preguntarnos hoy ¿porque no lo hacemos? tiene a mi entender dos respuestas posibles: Primero, nuestro apego a las plataformas cerradas con contenidos mayormente de poco valor semántico (en cuanto a recuperación de la información) como lo son documentos de Word, PDF´s o animaciones o contenidos encapsulados en flash o los casi odiosos Powerpoints; todos estos, mayormente re-editados por terceros que no son el docente. Segundo porque las plataformas han sido absorbidas en lo mas profundo de su concepción, por la rigidez y lentitud de adaptación de las instituciones educativas que las emplean.

Utilizar “Redes Sociales” para la educación implica mucho más que todo lo anterior; implica creatividad, libertad y conocimiento con una capacidad constante de adaptación a los cambios y usos.

También implica el estar capacitado para utilizar de modo adaptable, todas las herramientas disponibles, sin tener que utilizar siempre lo mismo para todo (una especie de receta mágica todo terreno). No hay mucha diferencia hoy, entre los programas de capacitación on-line con los del período de las punto com.

Visto todos estos párrafos, me aclaro y me digo, las herramientas, las plataformas LCMS, las plataformas sociales, tradicionales, abiertas o cerradas, no son ni buenas ni malas, no son adecuadas o inadecuadas. Solo son una herramienta que se puede utilizar en conjunto con todo el resto.

Es lo que Carlos Neri y Diana Fernández Zalazar hace ya un tiempo denominaron como ZAC (Zona de Aprendizaje Colaborativo), un ambiente en donde el uso de todas estas tecnologías abiertas, está por encima del control tradicional, y centra sus aplicaciones en la calidad, variedad y distribución de los contenidos en pos de un aprendizaje a 360°.

La respuesta del porque no la sabemos entonces, pero pienso que no hay recetas multiusos; solo hay usos diferentes, accesos diferentes, crecientes y soportados por tecnologías cambiantes en el día a día, que ni nosotros, ni la institución educativa, mayormente, logramos asimilar.

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Alejandro Karpich Zardalevich (Alejandro Karpicius)
karpiciusNo soy programador, no soy diseñador, no soy especialista en sistemas de información. Tampoco soy especialista en educación, o en pedagogía, o en didáctica o en psicología. Me muevo en la difusa linea que une todos esos conceptos y lo hago de un modo experimental, despreocupado pero feliz. Algunos gustan llamarlo el trabajo de un tecnólogo educativo, algo que busco ser, pero que dada mi naturaleza difusa, nunca logro.
Mi pasatiempo es todo lo anterior, pero de modo serio y adaptado a las Tecnologías en la Educación, la Usabilidad, la Accesibilidad y las plataformas de manejo de contenidos orientadas a la educación. Cuando puedo escribo en mi blog, colaboro con amigos o me dejo ver en Facebook o en twitter.
Trabajo en la Universidad Tecnológica Nacional FRCU; también como Investigador para el Centro de Estudios Estratégicos para la Defensa Gral Manuel Belgrano del Ministerio de Defensa de la República Argentina. Consultor Part-time y capacitador en TIC’s, Usabilidad y Accesibilildad Web y como Web Developer en la empresa AirNetworks.

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7 comentarios, y contando... → “Manejadores de contenidos para la educación y plataformas sociales”

  1. Mariana Fossatti 7 años hace  

    Siempre que me toca trabajar con Moodle y me encuentro con sus rigideces para lo social y lo semántico, me termino preguntando si es rígida la plataforma o si no logramos darle unos usos más sociales. Quizás por temor a que el público al que apuntamos (profesionales del área social) no se enganche o se asuste. Yo creo en lo contrario, en lo inmersivo y lo dinámico de un aprendizaje más social.

  2. Alejandro KArpicius 7 años hace  

    Hola mariana:
    Días pasados participe de un diálogo en Facebook a raíz de una comentario que publicó Carlos Neri en su muro, haciendo referencia precisamente a lo que planteas.
    Creo que la plataforma es rígida, como lo son todas. Pero más rígido aún es el pensamiento y la lógica de quienes las usan o llevan a ellas contenidos en la esperanza de que, por el solo hecho de estar allí, sean “dospuntocero”.
    Soy de los convencidos de que el camino es como bien expresas, a entornos más sociales, más abiertos, más horizontales.
    Gracias por tu comentario 😀

  3. […] de recursos abiertos, se justifica aún usar entornos como moodle. Alejandro Karpicius , publica Manejadores de contenidos para la educación y plataformas sociales y relanza una vez más la discusión: “Plataformas sociales, no hace referencia sólo a Facebook […]

  4. Ing. Nicolas Pace 7 años hace  

    Buenas,
    Realemente me gusto mucho tu post.
    Creo que en estos momentos hay que empezar a repensar (que es algo que deberiamos hacer como ejercicio todos los dias) las herramientas que utilizamos y las metodologías de transimición de conocimiento, para adaptarnos al gran cambio que comenzo en la tecnología y arrastró a todos los aspectos del ser humano.
    Saludos,

  5. Cintia Vanesa Días 7 años hace  

    Gracias por sus comentarios, sinceramente Alejandro es uno de esos tipos que se toman su tiempo para pensar las cosas y sabe como plantear cuestiones para hacernos reflexionar. Excelente post. En lo personal creo que hay que poder diferenciar medios de fines y corrernos del lugar de lo sabido, para comenzar a repensar y resignificar la educación desde este nuevo paradigma que empodera, entre otras, la interacción y el aprendizaje colaborativo.

  6. […] Alejandro Karpicius. Artículo originalmente publicado en Tu Remanso 24 mayo, 2011 • Artículos • by […]

  7. […] me quedan están super bien explicadas en este artículo que acabo de leer en el blog Tu Remanso: Manejadores de contenidos para la educación y plataformas sociales. Compartir Tags: e-learning, Moodle […]

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