Claves para que tu blog dure más de 10 años

BronceHay una frase de Joseph Fouché (político, fundador del espionaje moderno) que siempre me resultó antipática:

“Todo hombre tiene su precio, lo que hace falta es saber cuál es”

Será que vengo de una familia de teósofos y educadores, y que el dinero no es algo que me llame la atención. Pero hace un rato, mientras hamacaba a Aimé, pensaba que la frase puede tomarse desde otro sentido: hay valores que están más allá del dinero, pero que también cuestan. Entonces se me vino a la memoria la infinidad de fines de semana, madrugadas y vacaciones que me la pasé tipeando, buscando o pensando cosas interesantes para este blog… y las veces que cuando pensaba secretamente en dejarlo, había alguien que con un mail o una conversación me hacía un comentario tan importante para mí que me era imposible abandonar el proyecto.

Y así pasaron 10 años. En el medio conocí el amor, me casé y fui madre… y seguí sigo pensando, tipeando y buscando temas que me interesen y a su vez puedan interesar a otros. De alguna manera bloggear con conciencia del otro es una buena gimnasia de empatía y solidaridad.

El otro día alguien me preguntó: “¿Cómo haces para que un sitio web dure 10 años? Y eso me puso a pensar, porque la verdad no me sabía la respuesta. Yo soy de esas minas que les gusta rumiar sus pensamientos hasta que se aclaran, no me da tirar palabras al viento o decir lo primero que se me cruza; en ese sentido soy más reflexiva. Así que luego de algunos días de darle vueltas al asunto, una pequeño acto de amor cerró el circuito:

Todo tiene su precio, lo que hace falta es saber qué es

Un sitio web, un matrimonio, una carrera, un emprendimiento… todo tiene un precio, no monetario, sino axiológico. Uno debe tener esto en cuenta antes de encararlo, ser conciente, adaptarse frente a los cambios y tener en claro su esencia, para no perderse en el camino. Todo tiene su precio… el tema es si uno quiere “pagarlo”, o siente que vale la pena el esfuerzo.

Tras esta breve reflexión voy a dar algunas de las cualidades necesarias para perdurar en la web o en cualquier otro proyecto personal:

  1. Tener pasión por el proyecto. Amarlo, sentirlo como propio. Sin amor, no hay emprendimiento que llegue a buen puerto.
  2. Constancia y paciencia: muchas veces las cosas no salen como uno quisiera, pero hay que perseverar. Yo tengo un sistema que me ha funcionado muy bien en la vida: cuando quiero algo me muevo hacia ello, si lo único que obtengo son trabas… me detengo y observo. Vuelvo a intentarlo. Y así por tres veces. Si a la tercera vez sigo encontrando escollos, aún después de haber corregido estrategias -producto de la observación-, entonces lo abandono: ese proyecto no es para mí.
    A algunos les parecerá algo extravagante, pero en estos 35 años de vida las cosas no me han ido nada mal. Cuando las cosas “son para uno”, siempre hay una señal, una palabra, un gesto, una oportunidad que te marcan el rumbo. Los dichos populares tienen mucho de sentido común: “no hay mal que por bien no venga
  3. Flexibilidad: el mundo muta, tu vida cambia, vivimos -al decir de Heráclito- en un río que nunca es el mismo. Lo lógico es ser flexibles, aceptar las nuevas realidades y elaborar nuevas estrategias. Mientras uno tenga claro los principios, todo lo demás se puede acomodar.
  4. Actualización: la necesidad de actualizarse surge de la flexibilidad. Soy conciente que necesito saber otras cosas, estoy al tanto de lo nuevo, elijo qué incorporar y qué no. En un proyecto web o en cualquier asunto de la vida, la clave es saber jerarquizar y aprender a elegir con sabiduría… a partir de los recursos con los que contamos.
  5. Adaptación: El tema de la adaptación es algo delicado. Hay toda una teoría sobre la adaptación (muy interesante el trabajo de Alicia Fernández en “La inteligencia atrapada” al definir los grados de adaptabilidad en relación con los problemas de aprendizaje). Cuando hablo de adaptación me refiero a poder modificar una forma de hacer, pero sin perderme como esencia. Dentro de lo propiamente “web”, hay infinidad de nuevas redes sociales, inifinidad de información por asimilar, una tendencia nueva cada día… en este caso hay que poder detenerse y observar. No corras detrás de la moda. Utilizá de lo nuevo lo que mejor se adapte a tu objetivo y sacale el máximo provecho.

Decires de aquí y de allí

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5 comentarios, y contando... → “Claves para que tu blog dure más de 10 años”

  1. Antowedding 7 años hace  

    Un post para pensar, inspirarse y seguir apostando por los sueños.

  2. Iris Fernández 7 años hace  

    Me encantó la vuelta de tuerca que le encontraste a la frase. La verdad es que yo también tengo mi precio.
    Con los años fui notando que hay proyectos y causas por los que entrego mis ratos libres con más pasión que por cualquier otra actividad. Y también noté lo celosa que soy de mi tiempo cuando algo lo hago por dinero.
    Es que mi precio es nada menos que el bien de la humanidad; si siento que algo es para dar un mejor nivel de vida a un grupo de personas, mejorar su cultura o acortar una brecha injusta, esa causa es mía.
    Gracias por tus reflexiones!!!!

  3. Cintia Vanesa Días 7 años hace  

    Gracias Anto, siempre tan amorosa! 😀
    Viste Iris… la maternidad te da esos estados de insight mientras le das dale que dale al carrito jajaja. Comparto tu punto de vista!! estamos en el mismo barco.
    Gracias chicas por sus comentarios !!

  4. Vintage Aurora 7 años hace  

    Magnífico post, Cin!!!

  5. […] toda su energía en un proyecto, este adquiere más fuerza. Ya lo había comentado antes por acá, cuando algo tiene que ser, todas las puertas comienzan a abrirse de manera sincronizada… pero para eso uno tiene que realizar un salto cualitativo que se […]

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